“NI UNA PULGADA”
Madrid,
02-10-2025
Publicado en El Independiente:
https://www.elindependiente.com/opinion/2025/09/29/ni-una-pulgada-hacia-el-este/
Hace 35 años, el 3 de octubre
de 1990, tuvo lugar la unificación alemana como
consecuencia de la caída del Muro de Berlín el año anterior lo que arrastró la
caída del “Telón de Acero” que dividió durante medio siglo a Europa en una libre
y otra sin libertades controlada por Rusia, entonces soviética.
En la siguiente década la URSS y la propia Rusia
explotarían, la UE y la OTAN se ampliarían. Hay quienes aseguran que el Secretario
de Estado americano Jim Baker prometió al Presidente de la URSS Mijaíl Gorbachov
que la OTAN no se ampliaría hacia el Este. Eso
es falso.
Argumentan una conversación entre los dos el 9 de febrero
de 1990 cuando Baker pronunció el famoso “ni una pulgada hacia el Este”. La
conversación fue objeto de una nota del Departamento de Estado. Recoge una
conversación, no una negociación, con tanteos previos del mismo modo que los
había con otros actores acerca de la unificación
alemana que es de lo que trataron
Baker y Gorbachov.
La disolución del pacto de Varsovia tuvo lugar en julio
de 1991, bastante después de esta conversación (la de Rusia en diciembre de
1991). La unificación de las dos Alemanias fue firmada por ellas en agosto de
1990, el acuerdo “2+4” (las dos Alemanias y las cuatro potencias ocupantes, EEUU,
Francia, Reino Unido y la Unión Soviética), que permitió esa unión, en
septiembre de 1990 y la ratificación parlamentaria de la unión alemana tuvo
lugar el 3 de octubre de ese año.
Baker no podía referirse en febrero de 1990 a una
ampliación de la OTAN con otros miembros que antes estuvieran en la órbita
soviética ya que el Pacto de Varsovia seguía
existiendo en ese momento. Por si sola la unificación alemana era ya
un asunto enorme por gestionar y había países reacios a ello.
Habla Baker exclusivamente de no extender la “jurisdicción de las Fuerzas Armadas de la OTAN hacia el
Este” (there would be no extension of
NATO´s jurisdiction for forces of NATO one inch to the East), por lo
tanto, se refiere a la parte oriental de la Alemania unificada. No habla
de ampliación o no de la Alianza. La Alemania del Este desaparecerá fundiéndose
en la RFA con un proceso de unificación que en realidad fue de absorción y por
el cual la RDA ingresó en todos los organismos de los que era parte la RFA,
entre ellos la OTAN ya que las cuatro potencias ocupantes aceptarían que esta
Alemania unificada fuese miembro de la Alianza Atlántica.
La membresía en la OTAN de otros Estados europeos no estaba en la agenda de esta conversación porque
el Pacto de Varsovia seguía vigente. Su disolución tuvo lugar un año y medio después
y la primera ampliación de la Alianza no tuvo lugar hasta 1999 cuando
ingresaron Polonia, Hungría y la República Checa.
La preocupación por tranquilizar a los vecinos a la que
alude Baker (We understand the need for assurances
to the countries of the East) es una referencia a que en el territorio
oriental de la nueva Alemania unificada, con todo su espacio en la OTAN, por
esa necesidad de seguridad para sus vecinos miembros del Pacto de Varsovia, no se
extendería a esa parte oriental de la nueva Alemania la jurisdicción de las Fuerzas
Armadas de la OTAN.
Hay que considerar, asimismo, que tras la unificación
alemana permanecieron aún durante cuatro años
400.000 militares rusos antes de
poderlos repatriar gradualmente con una financiación parcial alemana para
construirles viviendas en Rusia. No iban estos militares rusos a verse
sometidos, evidentemente, a la jurisdicción militar de los Cuarteles Generales
de la OTAN.
El contexto y objeto de la conversación Baker-Gorbachov es
la unificación alemana. La no extensión
de la “jurisdicción de las Fuerzas” de la OTAN solo puede referirse a la Alemania del Este que será unificada con
la del Oeste que ya está en la OTAN.
Baker, aboga por que Alemania, la nueva, formada por las
dos Alemanias que se van a unificar (aún no lo han hecho a fecha de esta
conversación), siga en la OTAN y no sea un Estado neutral que pudiera pretender
dotarse del arma nuclear e invita a Gorbachov a reflexionar sobre estas
cuestiones y el ruso dice que lo hará.
En esta conversación no hay ningún acuerdo entre el americano y el ruso.
No se trata de no desplegar fuerzas de la Alianza sino ni siquiera de ejercer la jurisdicción militar en esa
parte oriental de Alemania que
quedará en todo caso, eso sí, en el seno de la OTAN y bajo la jurisdicción política
del Consejo Atlántico, órgano supremo de la Alianza y donde están todos sus
miembros y el Secretario General. Como dice Baker, no hay intención de
aprovecharse (We seek no unilateral advantage of this
process), pero solo se refiere al proceso de la
unificación de las dos Alemanias.
Baker no mintió a Gorbachov ni
se violó ningún compromiso con las ampliaciones de la OTAN. En La Casa Blanca,
Scowcroft, Consejero de Seguridad Nacional, se opondría en su momento a no ampliar
la OTAN con nuevos miembros que fuesen antiguos países del Pacto si lo
solicitasen y el Presidente Bush Sr. le dio la razón.
No hay que olvidar el golpe
de Estado contra Gorbachov de agosto de 1991. Hizo ver que las
reformas de la aún URSS eran reversibles, lo que introdujo un factor de enorme
desconfianza tanto en los futuros antiguos miembros del Pacto de Varsovia como
en toda Europa Occidental, una desconfianza que reforzaría ampliar la OTAN como
desearían más adelante los antiguos miembros del Pacto.
Tampoco tendría sentido una UE protegida parcialmente por
la OTAN y con otra parte desprotegida. Menos aún que media Alemania estuviese
en la OTAN y la otra no. La OTAN no acordó nunca
que la Alianza no se ampliaría. Lo que hizo fue tomar la decisión
unilateral de no realizar en los territorios de los antiguos miembros del Pacto
despliegues militares permanentes ni de armamento nuclear (tras la invasión
rusa de Ucrania esos compromisos decayeron). Como la RDA ingresaba por la
puerta de atrás en la OTAN (y en la UE), no se le podría negar tampoco más
adelante la misma protección a los demás antiguos miembros europeos del Pacto
temerosos de Rusia.
La retirada de las Fuerzas soviéticas de Alemania se
culminó en 1994. En ausencia de militares rusos ya podía la OTAN ejercer esa
jurisdicción militar de sus Fuerzas en la parte oriental de Alemania no siendo
ello tampoco una preocupación para los países vecinos que ya no pertenecían al
Pacto de Varsovia y deseaban ingresar en la Alianza.
Carlos Miranda, Embajador de España