CUESTIONES ESPINOSAS
Madrid, 06-03-2026
(Lectura rápida 😊)
En La
Discrepancia:
https://ladiscrepancia.com/cuestiones-espinosas/
Sánchez parece alejado de las posiciones occidentales y europeas prevalentes
que en temas de seguridad valoran el vínculo transatlántico. Una política
exterior presentada como antitrumpista, pero, en realidad, antiamericana: con
Biden tampoco Sánchez se llevó bien. Será europeísta, pero los socios cuidan
mejor la relación transatlántica. A continuación, una antología desordenada y
dispar.
Gibraltar. Algunos
critican el acuerdo entre la UE y el RU relativo al Peñón, fruto de un pacto
previo entre Madrid y Londres. Es inimaginable que pueda cambiar de manos sin que
concurran sus habitantes (Utrecht impide la independencia). Lo que les acerca a
Europa les aleja del Reino Unido. Es una oportunidad para que gibraltareños y campogibraltareños
convivan mejor y explicar que, en caso de una integración, sería el Peñón otra Autonomía.
Sáhara Occidental. Mejor
frente a las Canarias un Sáhara controlado por Rabat que por Argel. Un Sáhara
independiente es una quimera. Sería posible si España garantizase militarmente
esa independencia. Un Sáhara autónomo y pacificado debiera permitir un mayor acercamiento.
La decisión es saharaui.
Israel. La
postura antiisraelí es insostenible. Apoyar a los palestinos en Cisjordania y
Gaza no impide una relación aceptable con Israel que en tecnología militar es
importante para España. No conviene estar peleado con un aliado estratégico de
Marruecos cercano a EEUU. Hamás es responsable de lo ocurrido en Gaza.
NNUU. Un
Consejo de Seguridad paralizado hace ya tiempo y unas fuerzas en el Sur del
Líbano incapaces de impedir los ataques de Hezbollah, peón de Irán, y las
respuestas de Israel.
Venezuela (y Cuba). Parece
irse a una sustitución del patrono exterior. Trump prefiere condicionar lo que
ocurra en lugar de Rusia o China. En Panamá ha conseguido que despidan las
compañías chinas que podrían controlar el acceso y salida del canal.
Ucrania.
Sigue la agresión rusa contra su decisión de apartarse de Moscú. Putin fracasó
en su intento de controlar todo el país. Sólo parece posible “paz por
territorio” cediendo Kiev Crimea (siempre rusa) y el Donbas (siempre prorruso).
Groenlandia. Será
Trump desleal hacia Dinamarca, pero es como una loba dispuesta a morder cruelmente
a un cachorro si este no se prepara para sobrevivir y la pone en peligro. El
deshielo del Ártico realza su valor estratégico y Copenhague no está en
condiciones de asegurarla frente a otras apetencias. Más al Este, en el
archipiélago Svalbard, noruego, están instalados rusos y chinos, legalmente
amparados, aunque inquietan.
El órdago puede haberse
desvanecido cuando la OTAN ha asumido esta tarea.
Trump seguirá presionando porque subyace un “monroísmo” excluyente y un colonialismo
danés semioculto. Una Groenlandia autónoma económicamente apelará a su
independencia y habrá que resguardarla en el seno aliado.
Irán. Un
enorme perturbador con los ayatolas. El ataque israelí y americano, contrario al
derecho internacional, pretende impedir que Irán se convierta en potencia
nuclear con misiles de largo alcance. EEUU no quiere una “segunda Corea del
Norte”. Israel tampoco, ni los árabes del Golfo. Ni los europeos. Trump y
Netanyahu pretenden más, un cambio de régimen esperando dañar asimismo sus redes
terroristas internacionales.
El régimen iraní es execrable, aunque tumbarlo de esta manera conlleva riesgos para los
occidentales. Australia y Canadá respaldaron esta operación. Entre los
europeos no hay la necesaria unidad si bien Alemania, Francia y Reino Unido se han
alineado en parte con su aliado principal. No así España. Vertida la leche,
¿qué conviene más? ¿Que prevalezca Irán y su acceso al estatus nuclear o
impedírselo?
Washington reclama apoyo para
su ataque, temerario si pretendía una rendición inmediata, ingenuo
si pensaba que descabezando la dirigencia iraní provocaría el cambio de
régimen. Trump condena a España por negarle las bases españolas contra Irán. Sánchez
se enroca cuando los europeos son más flexibles. Nuestra extrema izquierda,
cuidada por Sánchez, pide “OTAN no, bases fuera” y el electorado socialista
prefiere una alianza con China que con EEUU (!).
Escenario complejo. Guerra
ilícita de EEUU e Israel contra Irán, pero defensa legal de los agredidos sin
motivo por Teherán como Chipre y la UE. Francia pide a Israel moderación en el
Sur libanés, pero exige a Hezbollah, que ataca a Israel, que se desarme.
Chipre.
Agredida por Irán con drones. A seguir tanto desde la UE con sus cláusulas de
respuesta militar, que atañen a España, como desde la OTAN: hay dos bases británicas
en esa isla que no pertenece a la Alianza.
¿Complicación constitucional? Chipre
es escenario de guerra y cabe preguntarse si el envío de una fragata española
exige o no una intervención parlamentaria.
Turquía.
Objetivo de un misil iraní abatido por el escudo antimisil de la OTAN en el que
participa España acogiendo en Rota unos cruceros estadounidenses con esa
misión. ¿Preludio para el artículo V de la OTAN?
Rota. Una
base fundamental para nuestra Armada y los EEUU. Enfrentamientos con Washington
permiten cantos de sirena marroquíes para sustituir esta base que se beneficia
de ayudas de la OTAN. En junio de 2025, España permitió el uso de la base
contra Irán.
Cruceros US en Rota.
Alguno participa en el operativo contra Irán y ha abatido un misil iraní contra
Turquía. ¿Hay que expulsarlo de Rota?
El espacio aéreo de la OTAN está constantemente vigilado. Controla los
desplazamientos aéreos aliados. El Sur desde Torrejón. ¿Se cierra?
Defensa Europea. Los
europeos deben adaptar el pilar europeo de la Alianza a un empleo autónomo. Firmar
una tendencia al 5% del PIB en defensa y no cumplirlo es la ruptura de un
compromiso, una insolidaridad hacia todos los aliados y, asimismo, hacia los
socios europeos que en su mayoría están en la OTAN, defensa de la UE. Feijóo asegura que respetará este compromiso. ¿Casará
con una bajada de impuestos?
Europeizar nuestra defensa incluye compromisos en materia de disuasión nuclear. Hay
que incluir al RU a pesar de no estar en la UE. Alemania no tiene armamento
nuclear propio, pero recuerda que puede emplear uno ajeno bajo la fórmula de la
“doble llave”. Hay que tomar nota en un marco de reparto de cargas. España
rechaza el paraguas nuclear francés (¿prefiere el americano?) y,
consecuentemente, una defensa europea que lo requiere. Podría eliminarse la
tercera condición sobreviviente del referéndum de la OTAN, la nuclear, posiblemente
tan obsoleta como el modelo que se aprobó entonces (Aznar y Zapatero eliminaron
las otras dos condiciones).
La España del siglo XIX se dedicó a la introspección tras
Napoleón: liberalismo, absolutismo, hijos de San Luis, carlistas, revoluciones,
independencias americanas, cantonalismo, monarquía saboyana, república, restauración,
etc. Sabiendo que había que proteger Cuba y Filipinas, se llegó, sin embargo, al 98 con una Armada que no estaba
al día, salvo en heroísmo.
Necesitamos unas Fuerzas Armadas modernas. Convendría un libro blanco acerca de sus necesidades.
Las guerras de Ucrania y Oriente Medio son nuevas referencias. Necesitamos una
cúpula antimisiles, misiles y drones para represalias, más submarinos,
satélites y otros componentes que pudieran modificar ideas preestablecidas. Tanques
o portaaviones podrían ser menos necesarios porque incluso incrementando
nuestro presupuesto militar, será limitado.
Con la fragata a Chipre Rutte le echó un capote a Sánchez, y otro los europeos frente a
Trump en materia comercial, pero Merz pide que Sanchez cumpla su compromiso aliado
de inversión en defensa.
Actitud. En
lugar de una ambigüedad diplomática semejante a la de países que nos son cercanos
se constata en ciertos temas una firmeza a la medida de la extrema izquierda. Las
elecciones internas priman con un “No a la guerra” idealista que nadie discute
y que es demagógico. Es preocupante que seamos felicitados por Irán y sus
movimientos terroristas. No seremos víctimas, dicen, de un atentado. ¡Allah es
grande!
Carlos Miranda, Embajador de España