domingo, 6 de septiembre de 2026

TIJERA, PIEDRA O PAPEL EN LA GALIA COMATA

TIJERA, PIEDRA O PAPEL EN LA “GALIA COMATA”

 

                                      Palencia, 29-08-2026

                                       (Lectura rápida 😊)

 

En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/tierra-piedra-o-papel-en-la-galia-comata/

 

  

Muchos conocen el juego de la tijera, la piedra o el papel. Dos jugadores esconden una mano y a una señal la muestran. Con solo el dedo índice y el medio extendidos y espaciados se simula una tijera. Con un puño, se interpreta una piedra y con la palma de la mano abierta, un papel. La tijera puede con el papel porque lo corta. La tijera rompe su filo en la piedra, y el papel envuelve la piedra.

Algo parecido puede estar ocurriendo en Francia, antigua “Galia Comata” (Galia Peluda) como la designaban en tiempos de Julio César y Asterix, con las elecciones para la Presidencia de la República en 2027 que tendrán lugar el 18 de abril, la primera vuelta, y el 2 de mayo, la segunda. Es improbable que la contienda se dirima en la primera vuelta porque ningún candidato sacará la mayoría absoluta de los votos. “Pas de raz-de-marée”. Nadie arrasará.  

Escasos son los que podrían llegar a la segunda vuelta. Los sondeos muestran que Marine Le Pen va ahora claramente por delante con un 35 % de los votos. Las derechas ganan terreno en Europa, sobre todo las extremas. Giorgia Meloni manda en Italia, aunque gobernando ha resultado ser quizás más una “derechona” que una extrema derecha habiendo suavizado en política exterior su rechazo a la Unión Europea. Coinciden con ella en el tema de la inmigración incluso los socialdemócratas daneses antes que con Sánchez.

Por su arcén la está amenazando una derecha más extrema, la del General retirado Roberto Vannacci. En Polonia la derecha católica integrista puede volver y en Alemania el principal partido de la oposición es de extrema derecha. El panorama político occidental está más teñido de azul, y hasta de negro, que de rojo. Las izquierdas democráticas deben de andar desnortadas.

¿Podría Le Pen en el Eliseo moderar sus posturas en política exterior? Posiblemente. Igual se reconciliaría algo como Meloni con la UE y no procedería a un “FRANEXIT”. Sin embargo, sus relaciones con Berlín y Londres se resquebrajarían. Con la coalición de los democristianos de Friedrich Merz (CDU + CSU) y socialdemócratas (SPD) Berlín ya no se lleva tan bien, una vez más, con Paris, impactando ello en las relaciones bilaterales y a la UE de la que Alemania y Francia son la clave de bóveda. Con Le Pen podría ser peor.

En el Reino Unido los sondeos indican que el extremista de derechas Nigel Farage ganará más peso e igual unas próximas elecciones. Esto último sería estupendo para Le Pen que, sin embargo, se ha moderado con relación a las posturas que antes mantenía su padre, el fundador del partido. Los entendimientos entre París y Londres son siempre factibles, pero complicados. Con Le Pen, aún más.

Ni todo está ganado, ni todo está perdido. En la segunda vuelta Le Pen se enfrentará a otro candidato. Pocos tienen alguna posibilidad. Con un 16 % de intención de voto va colocado Jean-Luc Mélenchon, un podemita a la francesa con abuelos españoles con el que Sánchez se llevaría bien. Tan antieuropeo como Le Pen. “Los extremos se tocan”. Dispuesto como el español a ningunear la OTAN y a acariciar a los BRICs.

Ligeramente detrás figura Édouard Philippe, un “macronita” del alba, alcalde de Le Havre, centrista-conservador, que fue su Primer Ministro inicial en 2017. Ahora encabeza su propio partido. Con menos posibilidades está Gabriel Attal, joven centrista que también fue Primer Ministro un breve periodo de tiempo con Emmanuel Macron, ahora peleado con su mentor a pesar de ser el jefe de su partido porque el Presidente convocó sus desastrosas últimas elecciones legislativas sin consultarle. Odio africano útil ahora que Macron periclita.

Añadiremos al socialista Raphaël Glucksmann. No parece figurar en el ámbito centrista-progresista a pesar de ser el más moderado del actual socialismo francés muy venido a menos, y a Olivier Faure, Primer Secretario del Partido Socialista francés con ocho años de senda radicalizada y funesta. En la última elección presidencial, la querida por los españoles Anne Hidalgo, candidata socialista, no llegó ni a un 2 % de los votos, ¡y eso que era entonces la Alcaldesa de Paris! En realidad, los dos candidatos socialistas mencionados compiten con Mélenchon que les desbanca.  

Los sondeos muestran que en la segunda vuelta ganaría siempre Le Pen. Su piedra ganaría a la tijera de Mélenchon, que a su vez podría con el papel de Philippe. No obstante, queda, aunque débilmente, la posibilidad de que el papel pudiese con la piedra, envolviéndola, ahorrándonos tanto a Le Pen como a Mélenchon.  

La elección no tiene por qué ser un paseo para Le Pen. Si Philippe llegase a la segunda vuelta y consiguiese los votos de la izquierda, además de los suyos y los de una derecha moderada, la contienda podría estar más reñida. No obstante, hay muchos nubarrones en la “Galia Comata” de cara a 2027. Muy negros.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 

 

 

lunes, 31 de agosto de 2026

¡NO CONTROLAN NADA!

¡NO CONTROLAN NADA!

                  

                            La Toja, 30-08-2025

                            (Lectura rápida 😊)

 

En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/no-controlan-nada/

 

 

 El Gobierno no controla nada. Ni nuestras fronteras, ni las calles de Ceuta, ni el comportamiento hacia España de Marruecos, ni los migrantes que invadieron la ciudad española en el continente africano, ni los que entran por Barajas o El Prat y no vuelven a salir de España. ¡Se está regularizando a casi un millón doscientos mil ilegales!

Tras la entrada masiva en Ceuta, de “la violación de la integridad territorial de España”, como dijo Sanchez, hubo también ahora brotes de violencia hacia los migrantes condenada unánimemente por la Asamblea de Ceuta. Sánchez ha conseguido colmar la paciencia de los ceutís.  

El Gobierno no solo es responsable de no haber sabido impedir el acceso masivo a la ciudad de unos 80.000 individuos procedentes de Marruecos a finales de julio, sino que, además, un mes más tarde, ha sido incapaz de concentrar los varios miles que aún permanecen para identificarlos y custodiarlos. Incrustados en Ceuta, impiden una vuelta a la normalidad y entre ellos bien puede haber quintacolumnistas del país vecino dispuestos a complicar la situación de cualquier modo (el CNI detectó entre los invasores a tres terroristas).

 

Desde Madrid pretenden meterlos en polideportivos en plena ciudad, ante la oposición de los ceutís que temen que queden malparados y puedan estar ocupados durante semanas, meses o algún año dadas las dificultades que hay para expulsar a estos indeseados como prometieron frívolamente varios Ministros. El Gobierno ha sido Incapaz de montar enseguida un campamento para instalar a unos migrantes que campan y acampan por las calles, plazas y playas de Ceuta.

 

Ceuta se queja de que Sánchez la abandonó para disfrutar de sus vacaciones buceando en aguas canarias. Los peces antes que los ceutís. Solo Margarita Robles les dio algún abrazo. La única en pedir disculpas. Insolidaria para otros miembros del Gobierno. Una “pájara” según Sanchez hace tiempo, aunque ella no se molestase por ello.

Los Ministros se pelean sobre si hubo información previa acerca de la avalancha de los días 30 y 31 de julio. Según informaba “El Independiente” este sábado 29 de agosto, no solo hubo aviso el 29 de julio de lo que podía pasar, sino también el 27, tres días antes, en una reunión telemática con participación del Presidente de Ceuta, Vivas, y de representantes de Interior, CNI y Gabinete del Presidente del Gobierno.

Habría sido el Director de este Gabinete, Diego Rubio, quien desechó en esa reunión que pudiera ocurrir lo que acabó ocurriendo, un error garrafal que dejaría en mal lugar a su jefe directo con el que hasta se puede suponer que consultaría. Una falta absoluta de discernimiento.

Sánchez debiera buscar la colaboración de la oposición si bien no será ello posible mientras el Gobierno no asuma la responsabilidad de lo ocurrido y de lo que está ocurriendo. Los nervios del sanchismo han llegado al punto de mandar callar desde Ferraz a los diputados ceutís socialistas críticos con la actuación gubernamental, invitándoles a marcharse del PSOE si no enmudecen. Si debaten así en sus filas, ¿Cómo van a hacerlo honestamente con la oposición?

Desde Melilla tampoco los socialistas locales se solidarizan plenamente con Ceuta cuando acaban de cortar las barbas de su ciudad gemela. El sanchismo se opone a una manifestación en favor de Ceuta el 2 de septiembre por toda España alegando que es una convocatoria del PP y de Vox. Haría mejor en unirse a ella.

Ciertamente, se desplegarán muchas banderas españolas ese día, pero es la izquierda la que las ha abandonado en manos de la derecha. Acusar de ser facha por enarbolarla, por llevarla en la muñeca, por exhibirla con orgullo de mil maneras, es una aberración. La bandera rojigualda la aceptaron socialistas y comunistas en la Transición como los demás compromisos con el centro y la derecha que se adquirieron para abordar el futuro en paz y sin los odios históricos que algunos están reviviendo peligrosamente ahora, alimentándose de un pasado del que nadie se puede sentir verdaderamente orgulloso.

Tenemos ahora un Gobierno ineficiente y divisivo, constructor de muros contra la derecha que hunden sus cimientos en el “Pacto del Tinell” y en el “No es No” de Sánchez. El Gobierno no controla nada y desprecia lo que todos deseamos, entendimientos entre PSOE y PP en muchos temas que nos afectan a todos. Feijóo también debe hacerse eco de este deseo.

Sánchez no tiene sentido del Estado alguno a lo que uniremos una política exterior contraria a nuestros intereses, digna de un país BRIC, pero no de un país occidental, europeo, miembro de la Unión Europea y de la Alianza Atlántica. Una política con “costes”, como admiten con ligereza sus partidarios, pero inasumibles. Un gallito que pía débilmente fuera de su corral.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 

 


martes, 25 de agosto de 2026

PEOR QUE BASURA

                           

                                      Hendaya, 21-08-2026

                                       (Lectura rápida 😊)

 

 En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/peor-que-basura/



Keir Starmer, demolido por sondeos negativos para los laboristas y criticado por haber nombrado Embajador en los EEUU a una persona vinculada con un depredador sexual conocido y condenado en ese país, dimitió solo dos años después de tomar posesión en el 10 de Downing Street. En el Reino Unido funcionan bien democráticamente, pero no deben copiarles quienes se consideren superiores.

Nigel Farage, en cambio, es un desastre para el RU. Es el flautista británico de Hamelin que ha sacado al país de la Unión Europea, algo que no ha sido bueno ni para la UE ni para el RU.

A pesar de todo los británicos son muy listos. Ahora los laboristas quieren acercarse a Europa si bien no se atreven a plantear un reingreso en la UE. Demasiado pronto. Aprovechando que son unos magníficos negociadores e imaginativos, plantean “acercamientos” a la Unión en los que Londres intenta beneficiarse sin la contrapartida que le tocaría siendo miembro de la UE.

Los acuerdos de defensa bilaterales entre Francia y el RU se han mantenido tras el Brexit. Dos modestas potencias nucleares comparadas con EEUU y Rusia con miles de ojivas nucleares en lugar de unas trescientas por barba en el caso de los dos europeos. Sería interesante que se “repartieran” los objetivos.

China está ampliando su arsenal nuclear porque ahora quiere medirse con EEUU y con Rusia que, por cierto, se extiende en el Este siberiano sobre territorios que fueron chinos antes de los llamados “Tratados desiguales” suscritos en el siglo XIX por ambos países cuando China era tan débil que lo aprovecharon desalmadamente, entre otros, rusos, japoneses y británicos.

Vladivostok, el fundamental puerto para Rusia abierto al Pacífico, está en esos territorios de más de un millón de kilómetros cuadrados que Rusia le sacó a una China decadente. En el ámbito internacional hay que saber defenderse, y no piensen en Ceuta y Melilla cuya seguridad estaría subcontratada con Marruecos.

Esos acuerdos franco-británicos en materia de defensa son complementarios con su pertenencia a la OTAN. Les interesan porque los dos tienen problemáticas similares especialmente en el ámbito nuclear. Ambos con submarinos de propulsión nuclear, portadores varios de misiles balísticos nucleares, y otras similitudes que les interesará cotejar.

El nuevo “Premier” británico, el laborista Andy Burnham, propone intercambiar con la UE el poderío militar británico a cambio de acceder al mercado interior comunitario. Bruselas tendrá que ver si ello es interesante o un trato en el que solo Londres saldría ganando. No es que la aportación británica a la defensa europea sea moco de pavo, ni mucho menos, pero los compromisos de defensa y los comerciales suelen estar en planos diferentes. Están relacionados, pero lo comercial se mide fácilmente en cifras mientras que la seguridad y la defensa son unos intangibles. Con mucho valor sin duda. Ya se sabe, no hay prosperidad sin seguridad.

A Farage la UE no le gusta porque es un nacionalista muy de derechas. Le está comiendo terreno al Partido Conservador. Pudiera ocurrir que en 2028 haya lo que allí llaman un “Hung Parliament”, la ausencia de una mayoría absoluta, y tengan que volver a tener una coalición gubernamental de centro derecha o centro izquierda si logran evitar una polarización que lleve a esquemas radicales, algo siempre negativo como bien sabemos.

Farage dimitió de su escaño en Westminster por una investigación sobre unas donaciones inadecuadas de varios millones de libras. Enseguida se volvió a presentar buscando una absolución popular. Los demás partidos principales no se prestaron a este juego. No se presentaron, pero con ello facilitaron su reelección con un 70% de los votos. Vuelve a Westminster, pero la investigación parlamentaria se reiniciará.

El héroe de la campaña electoral fue su único oponente “serio”. Un cómico disfrazado de cubo de basura, “Count Binface”, el Conde Cara de Basura, que sacó un 27% de los votos. No está mal para ser basura, pero, en realidad, el mensaje es que ganó algo peor que la basura.

Conviene recordar que en el Reino Unido hay un sistema de circunscripciones uninominales con las que los diputados responden a los electores de su circunscripción, mientras que, en España, con el sistema proporcional el diputado solo responde al jefe de su partido. Mejor la formula británica.

Acabemos con Ceuta. Dos diputados socialistas autonómicos han criticado al Gobierno de Sánchez por su ineficacia en los recientes acontecimientos de Ceuta y sus importantes secuelas. Uno de ellos ha pedido incluso que cesen al Delegado del Gobierno. Sus jefes han exigido que se callen o que se marchen. Eso lo llaman “debate interno”.

Advertencia final. No hay que caer en la trampa de que Ceuta y Melilla son lo mismo que Gibraltar, como dicen algunos ingenua o interesadamente. Hay similitudes que pueden inspirar remedios parecidos, sobre todo en materia de convivencia, pero hay diferencias fundamentales. Gibraltar está en NNUU en la lista de territorios por descolonizar. Ceuta y Melilla no lo están. Son territorio nacional.

 

Carlos Miranda, Embajador de España




  

domingo, 23 de agosto de 2026

DOS CIUDADES SIN REY

 

DOS CIUDADES SIN REY

 

                                      Hendaya, 21-08-2026

                                       (Lectura rápida 😊)

 

En El Independiente:

https://www.elindependiente.com/opinion/2026/08/23/dos-ciudades-sin-rey/


 

Ya quisiera el Rey pisar Ceuta y Melilla y dirigirse desde ellas a todos sus súbditos. De entre la barba saldría una sonrisa al proclamar su marroquinidad vistiendo una chilaba amarilla y tocado del fez. Se trataría de Mohamed VI, Rey de Marruecos y Comendador de los Creyentes en su país.

Marruecos es una formación estatal reciente. Su independencia fue proclamada en 1956. La mayoría de los Estados que hoy conforman NNUU son recientes, frutos del siglo XVIII, como los EEUU, o del XIX como el resto de América y, asimismo, países de la vieja Europa como Italia o Alemania. Los siglos XX y XXI han aportado una gran cosecha de nuevos Estados como Ucrania o Kosovo, así como muchos africanos y asiáticos. España y el Reino Unido son dos de los más viejos Estados de Europa, hundiendo sus raíces en siglo XV, si bien todos hemos tenido, evidentemente, avatares previos.

Los límites territoriales reconocidos se asentaron generalmente cuando la proclamación de la independencia sin perjuicio a veces de reivindicaciones y de acontecimientos posteriores fruto de guerras, pactos o referéndums. Hay a veces reclamaciones puntuales. Por ejemplo, Gibraltar, que España reivindica. Mucho antes del Marruecos actual, Ceuta y Melilla ya eran españolas. Conquistadas en el siglo XV respectivamente por Portugal y España, tras la separación de los dos países en el XVII, Ceuta permaneció con nosotros.

Marruecos las reclama. Alimentan un nacionalismo que la monarquía alauí emplea para su asentamiento en el trono de un Estado que no ofrece aún suficiente desarrollo y libertad. Es un tema pasional y referencial como la cuestión del Sahara Occidental. Un nacionalismo territorial que no deja de recordar al franquista. En América, Cuba reclama Guantánamo (donde Washington detiene y trata a terroristas internacionales en ausencia de normas de Derecho Internacional y Humanitario según acusan reputadas organizaciones internacionales) mientras EEUU alega que fue cedida a perpetuidad.

En España la cuestión del Peñón se trata ya con mayor racionalidad, habiendo abandonado el nacionalismo exagerado del franquismo, aunque tuvo su utilidad al poner entonces la reclamación territorial española a la hora del proceso de descolonización iniciado tras la 2GM con su listado en la ONU de territorios no autónomos entre los cuales estaba y sigue estando Gibraltar, pero en la que no están, ni nunca estuvieron, Ceuta o Melilla tan españolas como turca es, también desde el siglo XV, Estambul, situada asimismo en otro continente que la mayoría asiática de Turquía.

Ante la pretensión marroquí, España debe afirmar su españolidad. En este mismo diario El Independiente (Defender Ceuta y Melilla, 13/07) abogué por estar prestos a rechazar cualquier intento de invadirlas. Premonitorio, pues poco después fue el asalto a Ceuta, que, a futuros, podría padecer otro intento más engordado y “acompañado”, con, también, alguna logística para una permanencia. Para mantener nuestra integridad territorial, la diplomacia es necesaria, pero como en tiempos de Roma, con las Legiones detrás, es decir Policía Nacional, Guardia Civil y Fuerzas Armadas a las que han de acompañar, a todas ellas, una voluntad nacional. Y barreras materiales eficaces.

Las dos ciudades parecen tener cada vez más población musulmana de origen marroquí que, por ahora, prefiere su españolidad. La de origen español decrece, quizás por no confiar en que los españoles peninsulares e insulares estén dispuestos a sacrificarse por sus compatriotas ceutís y melillenses. Se entiende, porque si el Presidente del Gobierno se enemista abiertamente con EEUU e Israel, amigos y aliados de Marruecos, no debe extrañarnos que desde el Congreso de los EEUU en un informe de una Comisión cuelen ahora que estas dos ciudades situadas, según dicen, en territorio marroquí estarían administradas por España. Un lenguaje colonial. Bien es verdad que el Departamento de Estado ha reconocido luego la españolidad de las dos ciudades, aunque añadiendo, acertadamente, que España fracasó al no saber contener la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. Esta política exterior española suicida junto a una migratoria sin pactos previos en el seno de la UE por afectar a los demás socios de la Unión, nos han dejado a los pies de los caballos. No se trataba de ser un “Yes Sir” del líder del mundo occidental, pero otros europeos han sabido nadar y guardar la ropa mucho mejor.

Madrid viene apostando por un apaciguamiento respecto de Marruecos por Ceuta y Melilla. No hay por qué abandonarlo, pero reforzando los elementos que requieren mayor firmeza. Por eso, la polarización debe cesar y el muro entre españoles derrumbarse porque nos debilitan interna e internacionalmente. Los partidos políticos deben cambiar de rumbo y no solo en esta cuestión, porque, entonces, unos entendimientos necesarios serían endebles. Es hora de unidad nacional.

Por otra parte, desde Madrid debe fomentarse una mayor imbricación entre estas dos ciudades y la Unión Europea insertándolas más en las Instituciones europeas y dándolas bien a conocer, así como su origen español y su convivencia multicultural, un gran ejemplo.

Mohamed VI no puede ir cuando le venga en gana a Ceuta y Melilla porque no son marroquíes, ni las pisa el Rey de España por no permitirlo Sánchez. Rajoy tampoco lo avaló. A estas alturas de la película, deben explicarse estos vetos o levantarlos. Los ciudadanos han de saberlo si se quiere su necesario apoyo.

Sin renunciar a sus principios y reclamaciones, España y el Reino Unido, con el apoyo de Bruselas, enfocan el diferendo por Gibraltar de otro modo, pensando más en el desarrollo de las poblaciones locales a cada lado de una verja abatida ya que, como si fuese un solo territorio, se puede ir ahora desde España, desde la UE, a Gibraltar libremente ya que la frontera de la Unión se ha establecido en el puerto y en el aeropuerto del Peñón.

¿Podrían Ceuta y Melilla seguir también unos derroteros de estrecha interacción entre las dos ciudades españolas y sus entornos marroquíes sin descuidar nuestra firmeza socavada actualmente por una fracasada política exterior de este Gobierno? Le debiera de interesar a Marruecos porque su imagen también se ha deteriorado gravemente con una horda teledirigida de 80.000 jóvenes que huyeron por no tener futuro en su país y, aunque la mayoría ha vuelto, varios miles no quieren regresar a su patria.

Londres respalda a los gibraltareños como España debe respaldar a los ceutís y melillenses sin olvidar que el Peñón aún debe descolonizarse, algo en lo que su población no podría ser totalmente ajena, y que Ceuta y Melilla no son colonias. Hay que saber buscar ambigüedades constructivas para solucionar diferendos encasquillados si bien no hay que caer en la trampa ingenua o interesada de que Ceuta y Melilla son lo mismo que Gibraltar.

Se le ha dado a Marruecos por dejadez la oportunidad de adelantar sus posiciones en Washington y permitido a Rabat internacionalizar el diferendo sobre Ceuta y Melilla en detrimento de su incuestionable españolidad. Un gran error, o algo peor. Abandonar estas ciudades sería tan desastroso como lo fue el 98 al perder Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Algunos parecen querer repetir la Historia.

 

Carlos Miranda, Embajador de España