domingo, 5 de julio de 2026

 INMIGRACIÓN Y NACIONALIZACIONES

 

                            Madrid, 05-07-2026

                            (Lectura rápida 😊)

 

En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/inmigracion-y-nacionalizaciones/

 

 


España está inmersa actualmente en dos procesos diferenciados que tendrán efectos importantes: uno de regularización de inmigrantes ilegales y otro de nacionalización de hijos y nietos de exiliados políticos, así como de migrantes económicos españoles a otros países.

Regularizar a los ilegales parece de cajón. O se regularizan, o se expulsan. Salvo en casos específicos, expulsar a los irregulares es inoportuno e imposible de ejecutar. Son, además, esenciales al funcionamiento del país y a su crecimiento económico al realizar trabajos para los cuales no hay suficientes españoles o que estos últimos rechazan en una España desarrollada. Su regularización implica asimismo defender sus derechos y los de los españoles frente a, por ejemplo, quienes abusan de ellos al ser ilegales.

No es la primera regularización que se produce en España y ello pone de relieve que el Estado carece de medios para controlar el asentamiento en nuestro país de inmigrantes lo que ha quedado aún más en evidencia cuando Sánchez afirmó que serían unos quinientos mil y resulta que se han registrado un millón trescientas mil solicitudes de regularización. La policía asegura que ha habido un efecto llamada imprevisto. Suspenso al Gobierno.

Hace tiempo que nuestros políticos han fallado al no incrementar los servicios públicos afectados por el incremento poblacional. En apenas veinte años hemos pasado de casi cuarenta y cinco a cincuenta millones de habitantes en España de los cuales un veinte por ciento nacieron fuera de España. Nuestros Gobiernos de izquierdas y de derechas han fracasado estrepitosamente en esta cuestión que afecta especialmente a la vivienda, a la sanidad, a la escolarización y a la a integración de estos inmigrantes entre nosotros.

Asimismo, el Gobierno de Sánchez no ha actuado correctamente planificando estas regularizaciones sin tener en cuenta ni a la oposición ni las reglamentaciones de la Unión Europea. Cacarea ser europeísta y hace lo que quiere. Como en defensa donde presume de realizar operaciones internacionales mientras incumple el compromiso contraído con los aliados en la OTAN (y con la UE dado que los principales aliados son miembros suyos) de invertir hasta un 5 % en defensa de cara a 2035. La política exterior no se puede medir solo por Gaza, nido de las milicias terroristas de Hamás escondidas entre su población.

El proceso de nacionalización de descendientes de exiliados y migrantes económicos parece también incontrolado. Los consulados españoles en el extranjero están colapsados con peticiones del mismo modo que las administraciones en España con las regularizaciones. Hablan de unos dos millones de nacionalizaciones. Faltan los medios necesarios a los consulados para tratar las peticiones, lo que no sorprende porque el presupuesto de Exteriores está tradicionalmente infradotado y porque a los diputados les suele interesar las leyes, pero escasamente como aplicarlas.

Ahora el PP se queja de que el sanchismo saldría con todo lo anterior beneficiado en votos. Un gran error porque nadie puede predeterminar sus inclinaciones políticas y ya vimos como en EEUU los inmigrantes latinos votaron a Trump. Lo que debe hacer Feijoo es conquistar sus corazones en vez de ladrarles como a indeseados. Lo pagará. La imprevisión caracteriza a Sánchez, las quejas a Feijóo y a los dos partidos haber olvidado preparar al país para el incremento poblacional tan importante que ha ocurrido estos años pasados sin adecuar los servicios públicos. “Delenda” sean todos.

Lo que debieran de hacer nuestros políticos es organizar una circunscripción electoral solo para los españoles que residen en el extranjero en lugar de colocarlos a veces arbitrariamente en una u otra circunscripción provincial. Otro asunto sería el de si para votar los españoles no residentes (acusados también de no pisar España …) debieran contribuir a Hacienda, cuestión harto complicada conceptualmente y de aplicación. La Agencia Tributaria de los EEUU requiere a sus residentes fuera que cumplan obligaciones fiscales lo que lleva a muchos de ellos a pedir la nacionalidad de donde residen.

Estás “invasiones” tendrán consecuencias de cara al futuro. Los que se integren bien en nuestra sociedad no solo pagarán sus impuestos y se beneficiarán de sus derechos como españoles o como residentes legales, también participarán en el funcionamiento de nuestras Instituciones. Los nacionalizados, plenamente. Los residentes en elecciones locales en función de reciprocidad.

El Reino Unido muestra un terreno de interesante observación. La líderesa del Partido Conservador es de origen nigeriano. El último Primer Ministro conservador, de una familia oriunda de la India. El Alcalde de Londres es de origen paquistaní como lo fue hace poco nada menos que el líder nacionalista escocés. Sin duda, un éxito de la integración en el Reino Unido.

Según la CEOE los jefes de taller de empresas en España son cada vez más inmigrantes y los vemos ya en otros puestos importantes de responsabilidad. Puede que pronto estén al frente de nuestros partidos políticos inmigrantes o sus descendientes. ¿Tendremos pronto un Presidente del Gobierno con orígenes latinoamericanos, magrebíes o subsaharianos? Sorprenderá ello no solo a los más veteranos porque hace apenas sesenta años eran los españoles los que emigraban a Europa y América para poder trabajar. Parece lógico, pues, ser exigentes en la aceptación de trabajadores necesarios y en la nacionalización de personas sin antecedentes españoles. Los procedimientos han de ser más estrictos como en otros países.

Nuestros migrantes vienen mayoritariamente de América Latina, a los que añadiremos los filipinos porque también comparten en cierta medida cultura e idioma; de Marruecos; de otras partes de Europa; y del África subsahariana. Todos ellos, junto a los nacionales, van a tener los próximos años un mercado de trabajo revuelto con más robótica (que funcionan ya en las fábricas), incluso de tipo humanoide, y la Inteligencia Artificial.

EEUU y China se miden en el frente de la IA, pero lo importante será cómo paliar sus efectos económicos, sociales y políticos. La dictadura comunista china cuida que no se le encabriten sus obreros y sus ingenieros si son desplazados de sus empleos. Ya se han enfrentado a protestas por taxis y camionetas de reparto sin conductor y otros empleos que se sustituyen también con drones. La respuesta pretendida es que la IA ayude a los humanos en lugar de solamente sustituirles. Tomemos nota.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 

 

 

sábado, 4 de julio de 2026

¿CUENTAS DE LA LECHERA?  

 

                       Madrid, 04-07-2026

                       (lectura rápida 😊)

 

En El Independiente:

https://www.elindependiente.com/opinion/2026/07/04/cuentas-de-la-lechera/

 

 
                          

Conviene no equivocarse. Gibraltar no volverá a España sin el visto bueno de sus habitantes. Hay que ser amables con ellos. Decirles que serían una autonomía con su parlamento, sus costumbres y su idioma. El acuerdo entre Bruselas y Londres, precocinado por España y el Reino Unido, acerca a los gibraltareños a la Unión Europea donde los británicos ya no están, y, consecuentemente, a España. Debiéramos aprovecharlo con un modus vivendi beneficioso para todos, sin resquemores. El Reino Unido no cederá su base en el Peñón desde donde controlan los submarinos que entran y salen del Mediterráneo.

Los sirios no recuperarán los Altos del Golán. Los perdieron en una guerra y desde esas alturas dominaban Israel. El territorio libanés entre la frontera y el río Litani era un paraíso para Hezbolá, milicianos terroristas a disposición de Irán que usan a las poblaciones locales como escudo, que lanzaba desde allí impunemente misiles contra las poblaciones israelíes. Les está prohibido estar ahí. No les echará el Ejército libanés porque no puede con ellos.

Tampoco la ONU: UNIFIL no tiene un mandato para ello ni capacidad militar. Solo toma nota de lo que ocurre. Como un notario y, como todo notario, cuesta mucho dinero. Macron quiere en su lugar tropas europeas. ¿Para amaestrar a Hezbolá? Veremos. Israel hará lo necesario para proteger a su población. Los acuerdos entre el Líbano e Israel dependerán de la voluntad de Hezbolá.

Gaza no volverá a ser lo que era. Será una Riviera trumpista u otra cosa, pero Hamás ya no dominará como antes la Franja para atentar de nuevo contra el Estado judío. No lo puede permitir Israel, con o sin Netanyahu, tras ese 8 de octubre en el que hubo 1.300 asesinados y 250 secuestrados. ¿Y si ETA nos hubiera hecho algo parecido? Hamás es responsable asimismo del horror ocurrido después. Para una paz regional es esencial un Estado palestino respetado por Israel, pero será imposible con terrorismos que ignoran la reconciliación hace años entre Arafat y Rabin.

Crimea no volverá a ser ucraniana. Siempre fue rusa y su entrega a Ucrania por Jruschov fue un error irrepetible. El Donbas no quería alejarse de Moscú antes de la invasión rusa. El resto de Ucrania desea ser occidental, de la UE y de la OTAN. Un acuerdo de paz tendrá que considerarlo.

Putin pierde porque lo quería todo. Ucrania se está incorporando al mundo occidental. Ingresará posiblemente en la OTAN y probablemente en la UE y será más próspera que Rusia, lo que difícilmente podrá soportar el Kremlin, esté quien esté.

Ceuta y Melilla caerían del lado marroquí si no hubiese voluntad en la población española de librar incluso una guerra por ellas. Deberíamos tener suficientes drones y misiles para impresionar a nuestros posibles enemigos al Sur y al Este. Y una eficaz cúpula defensiva contra misiles y drones. La mejor disuasión para Ceuta y Melilla es su conexión con el Marruecos circundante, contribuyendo a una prosperidad conjunta, como debiera ocurrir con Gibraltar y el Campo de Gibraltar. Los prudentes entenderán este paralelismo.

Taiwán no será plenamente independiente. China no lo permitirá y con Trump EEUU se está rajando de defenderla. Continuará como ahora hasta que la unidad china, que todos han aceptado formalmente, se haga inevitable. Más problemático es el Mar de China oriental, cuyo monopolio no quieren ceder a Pekín EEUU y sus aliados en la región.

EEUU no abandonará Europa. No le interesa que sea más cercana a Moscú o Pekín (o Nueva Delhi), pero los europeos habrán de pagar su defensa y durante mucho tiempo seguirán dependiendo militarmente de los americanos, que tienen capacidades de las que Europa no dispondrá hasta que pasen décadas como las de naturaleza logística o de inteligencia civil y militar.

Debe Europa gastar mucho en defensa y posiblemente aceptar más despliegues nucleares estadounidenses si Washington retira tropas. Europa debiera ser una potencia espacial además de una nuclear para pintar en el mundo. Debe esforzarse más. A España le conviene una Europa Federal donde la plurinacionalidad perdería todo sentido.

EEUU no quiere que medren en América Rusia, China o el sursuncorda. Tolerará a quienes no sean antiestadounidenses. Venezuela, controlada por su petróleo, y Nicaragua, por su nimiedad, podrán sobrevivir. El narco venezolano Niño Guerrero cayó por una cooperación de los ejércitos venezolano y estadounidense. ¿Imaginable tras el secuestro de Maduro? Cuba quizás resista volviéndose capitalista como China, pero su democratización sería un broche de oro para Rubio. El canal de Panamá no puede estar en manos hostiles a EEUU dado su valor estratégico para Washington.

Groenlandia no será estadounidense, pero Washington la controlará militarmente directamente y/o con los aliados (Dinamarca incluida) vía la OTAN. Con el deshielo, el Ártico no puede abandonarse a China o Rusia. Dinamarca sola no puede con ello.

Si Ormuz fuese de pago, otros países ribereños de estrechos querrán lo mismo. No sueñe nadie con nuestro Estrecho con peaje. “Out of the question”. Además, apostamos por la libre navegación.  

Si no se aportan suficientes medios para combatir la narcodelincuencia por el Estrecho de Gibraltar, acabaremos con carteles que controlarán zonas territoriales como en México

No conviene para la estabilidad regional y mundial que Irán se convierta en potencia nuclear. Es parte del TNP y ha renunciado a ello, pero actúa ambiguamente. Podrá Trump equivocarse, pero no interesa un Irán nuclear.

Canarias no será invadida por Marruecos. No tiene las capacidades para ello. Si acaso, una incursión de fuerzas especiales para una diversión si hubiese un conflicto militar con España. La cuestión es más bien de delimitación de aguas cuyo fondo contiene riquezas. El Sáhara Occidental no puede estar controlado por Argelia. Canarias quiere ser española, pero, si se siente maltratada, podría revivir un independentismo con el respaldo de una gran potencia.

Rusia añora el poderío de la Unión Soviética cuando controlaba los tres países bálticos, Polonia, Ucrania y otros ahora libres. Mientras no sea democrática y se mantenga irredentista, seguirá siendo una amenaza para Europa. Desde España parece lejos, pero las consecuencias de un conflicto (y sus misiles) nos impactarían inmediatamente.

Si no se aportan suficientes medios para combatir la narcodelincuencia por el Estrecho de Gibraltar, acabaremos con carteles que controlarán zonas territoriales como en México. La frontera Sur de Europa es compleja y amplia: del Mediterráneo al Sahel, e incluye a Ceuta, Melilla y Canarias.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 

 

 


sábado, 27 de junio de 2026

LA FRONTERA DEL SAHEL

 LA FRONTERA DEL SAHEL

 

                            Madrid, 27-06-2026

                            (Lectura rápida 😊)

 

En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/la-frontera-del-sahel/

 



Se ha publicado recientemente un interesante libro, “El papel de España en el Sahel en el marco de la relación Unión Europea-Unión Africana”, que analiza la actuación de la Unión Europea y de sus Estados en el Sahel. Un libro editado por el siempre animoso actual Presidente del Movimiento Europeo español, Patxi Aldecoa. A esta publicación han contribuido valiosamente numerosas personas del mundo africano y europeo. En su presentación el pasado 11 de junio en la Oficina de la Comisión Europea en Madrid intervinieron, además de su Director, Daniel Calleja, y de Aldecoa, Alberto Navarro, Embajador de España, Ximena Bartolomé, Directora General para África del MAEC, Nuria Reigosa, Ex Embajadora de España en la República de Niger, Carlos Echeverría Jesús, Profesor de Relaciones Internacionales en la UNED, y Guillermo Hergueta Sálomon, Colaborador CFEME.

Argumentaron todos ellos que el Sahel es la verdadera frontera Sur de la Unión Europea. Su desestabilización tiene efectos negativos no solo para la región y su vecindario, tanto al Sur como al Norte, sino también para Europa. Añadiremos que para España el concepto de frontera Sur también incluye enseguida a Ceuta y Melilla (así como los Peñones) siempre reclamadas por Marruecos, y las Islas Canarias, acosadas por la inmigración ilegal y por las presiones marroquíes relativas a aguas circundantes en cuyo lecho hay valiosos tesoros (minerales y petróleo) además de la pesca en su derredor, incluidos los bancos saharaui y mauritano.

Observando la cubierta del libro se constata que la zona iría desde Etiopía hasta Mauritania y no incluye al Sáhara Occidental. La extensión del Sahel es flexible ya que hacia el Norte puede ampliarse hacia las zonas desérticas que van de Egipto a Argelia pasando por Libia. Es argumentable que el Sáhara Occidental es parte del Sahel a pesar de estar censurado en la cubierta del libro presentado y su inestabilidad tiene efectos negativos en la región con implicaciones importantes de cara a España, Europa y EEUU que, como líder del mundo occidental, está implicado en la región e incrementando su interés por la misma a pesar de un breve eclipse forzado por la instabilidad en algunos Estados.

La gran característica de los países del Sahel es su debilidad institucional que unido a su escasa dedicación a las necesidades de sus poblaciones ha facilitado la implantación de movimientos terroristas oriundos del Sur, Boko Haram, y del Oriente Medio, como el Estado Islámico o Daesh, expulsado de sus feudos en Irak y Siria. Asimismo, están los mercenarios rusos del Grupo Wagner reubicados en África tras su fracasada rebelión contra Putin por blando en Ucrania.

Una contribución a la inestabilidad del Sahel fue la desaparición de Gadafi y su dictadura que regentaba en buena medida el mundo nómada del Sahel central representado principalmente por los Tuaregs. En 2011 los Estados occidentales que forman parte de la UE y de la OTAN fueron advertidos por sus propios servicios de información de lo que implicaría una desaparición del dictador libio, pero, al mismo tiempo, ocurrían las mal llamadas Primaveras Árabes que en Libia se tradujo en un enfrentamiento bélico entre sus dos grandes polos, el occidental de Trípoli y el oriental, en Bengasi, con un grave riesgo de un baño de sangre en esta última ciudad a orillas del Mediterráneo por el acoso de Gadafi, aconteciendo todo ello a las puertas de la Unión Europea.

En política internacional prevalecen muchas veces las soluciones cortoplacistas porque son las apremiantes y las posibles. La operación, finalmente encargada a la OTAN, fue empujada especialmente por Francia y su Presidente Sarkosy, posteriormente condenado en Francia por una financiación ilegal de Gadafi. Al final casi todo se acaba sabiendo.

Para una política europea coherente en el Sahel hace falta más que la voluntad de 27 países con intereses propios divergentes. Hace falta que Europa se tome en serio la conversión de la UE en un Estado Federal con una sola y clara política internacional respaldada económicamente y, asimismo, militarmente. Otras fórmulas serán más posibles, pero, asimismo, menos eficaces.

La zona desértica del Sahel es hoy en día como un mar recorrido por piratas del siglo XXI, es decir, terroristas aliados a mafias que tratan ilegalmente con personas, bienes y drogas. Ya se ha mencionado la debilidad institucional de los Estados que comparten el Sahel, pero conviene recordar asimismo que, al Norte suyo, la estabilidad la dan la militarización de sus regímenes. Desde la revolución egipcia en los años cincuenta del siglo pasado, Egipto solo ha visto una sucesión de dictaduras militares. Desaparecida la dictadura de Gadafi, Libia es un caos con facciones militarizadas. En Argelia la dictadura militar está más disimulada, pero es su triste realidad. En Marruecos, el Rey y su entorno palaciego controlan el país, pero, si caen, se impondría un régimen militarizado, sea de derechas o de izquierdas.

En Europa, los países del Sur, como España, tienen sociedades poco conscientes del peligro que representa militarmente Rusia, mientras que las del Norte no valoran suficientemente la amenaza de un Sahel inestable como el que hay hoy en día y sus repercusiones negativas no solo regionales sino también para Europa y el Mundo occidental. España no debiera dejar el monopolio del interés por el Sahel a Francia y EEUU, pero la realidad requiere un esfuerzo mucho mayor y mejor dotado financieramente para lo cual es necesaria, como en todos los demás aspectos de nuestra política exterior, una política de Estado (consensuada con la oposición) para mantener un rumbo constante que defienda nuestros intereses a pesar de los vaivenes de la política interior, sin perjuicio de que, como antes ya se ha indicado, solo una Europa Federal tendría la potencia necesaria para una gestión verdaderamente eficaz de esta problemática.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 

 

 

lunes, 22 de junio de 2026

SÁNCHEZ CHAVIZA

 SÁNCHEZ CHAVIZA


                            La Toja, 20-06-2026

                            (Lectura rápida 😊)


En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/sanchez-chaviza/

 

   


Si P.S. fuesen las siglas de Pedro Sánchez, lleva gobernando aproximadamente el mismo tiempo que Z.P. Más que M.Rajoy. Si bien identificamos enseguida quién es Z.P., nadie sabe, o eso pretenden algunos, quién es P.S. cuando aparece como tal en la libreta de Leire Díez, la Fontanera de Ferraz.

Retirando los puntos a las siglas, lo de que ZP es Zapatero es fácil de adivinar porque fue su gente la que inventó el acrónimo ZP (“Zapatero Presidente”) para encandilar a confiados votantes a principios de este siglo. En cambio, PS es como una máscara de quita y pon. Según toque, nadie sabe quién es salvo los malos de la película, esos que, tras el muro elevado por el sanchismo y en la fachosfera, no opinan bien de PS cuando por esas siglas piensan, asustados y horrorizados, en Pedro Sánchez.

Dejando a la UCO la tarea de descubrir quién puede ser PS para Leire Díez, se pueden entresacar de la realidad algunos mimbres, como quien extrae ADN de un cadáver o de un objeto en una causa criminal o de un mosquito prehistórico atrapado en ámbar para acabar construyendo un parque jurásico lleno de depredadores que amenazan la civilización, es decir nuestra actual democracia parlamentaria que padece a Frankenstein, según acertada expresión de Rubalcaba.  

Un mimbre es que el PS que sí conocemos lleva gobernando tres años sin presupuestos. Un atentado a la democracia porque no solo no han sido aprobados, es que ni siquiera presentados, una obligación constitucional, y la prórroga de unos presupuestos es solamente para no cerrar la tienda mientras se convocan unas elecciones para determinar lo que el electorado quiere, no para perpetuarse.

Aunque recuperemos una senda constitucional con presupuesto, estos tres años PS los está gobernando sin que el Parlamento fiscalice sus cuentas. No es democrático, ni de izquierdas. Además, los suyos maniobraron en el Congreso para impedir una votación de los parlamentarios sobre si debieran tener lugar unas elecciones generales. Tampoco muy democrático, ni de izquierdas.

El otro mimbre es que PS (o Pedro Sanchez) está en guerra contra el Poder Judicial. Según Oscar López los jueces prevarican y, como pretende la portavoz del PSOE, están inmersos en una conspiración para derribar el gobierno incluso antes del verano. Una acusación gravísima y por la que ya debieran dimitir los que la difunden señalando con el dedo a los jueces que solo actúan con las leyes en la mano. El Poder Ejecutivo no solo no gobierna actualmente en armonía con el Poder Legislativo, un lugar de encuentro y no de disputa, sino que está en guerra con el Poder Judicial. Agárrense bien a la democracia porque está en peligro.

Una “dedemocratización” no requiere un Golpe de Estado militar, puede ser también el resultado de una degradación paulatina de la democracia y eso ocurre cuando se gobierna sin presupuestos y la Presidenta del Consejo General del Poder Judicial, una persona respetada, debe salir a la palestra para defender la honorabilidad y profesionalidad de los jueces atacados por sanchistas.

El lunes 15 de junio se han cumplido 50 años de las primeras elecciones democráticas tras fallecer Franco. Muchas cosas han pasado desde entonces tras la Transición modélica de la dictadura a la democracia, cuando los españoles eran unos demócratas aún bisoños, pero ignoramos cuando exactamente se “jodió” nuestra democracia en la expresión que emplearía Vargas Llosa.  

Tampoco habían aparecido aún en nuestra nueva democracia parlamentaria los grandes defraudadores y corruptos en todos lados que se aprovechan de la ingenuidad de los ciudadanos honestos, ni había un gran timonel que nos llevaba a una ruina económica no advertida y que, después, optó por el ensalzamiento del chavismo dictatorial, ni tampoco, algo más tarde aún, estaba el apóstata del felipismo, del PSOE socialdemócrata que nos dejó González en herencia con una España cohesionada, y que, quizás, nos lleva en una postdemocracia palpable hacia una autocracia polarizadora y tendenciosamente revolucionaria.

¿Qué otra cosa implica gobernar en alianzas estrechas o flexibles con quienes quieren derribar la Constitución y sustituir la España de la autonomías (que mejoraría siendo federal con competencias claramente establecidas), por una confederal y plurinacional, sueño de independentistas, de herederos políticos no arrepentidos del terrorismo y de neomarxistas del PCE, o de otros grupúsculos, que pretenden que la libertad está en la división, en la destrucción de la unidad, en un mundo internacional que negaría nuestra vinculación profunda con Europa y con el mundo occidental, optando, consecuentemente, por un antiamericanismo tras el cual esconden en realidad su disgusto hacia la propia democracia. Eso no es ser de izquierdas, son tonterías destructivas. La pendiente no será aún resbaladiza, pero es negativa. ¿A dónde? Por ejemplo, a una República confederal, plurinacional, populista y chavista. Lo peor.

 

Carlos Miranda, Embajador de España