viernes, 31 de julio de 2026

ATERRIZAR EN PISTA DURA

ATERRIZAR EN PISTA DURA

 

                   Madrid. 31-07-2026

                   (Lectura rápida 😊)

 

En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/aterrizar-en-pista-dura/



 

Lo primero es sobrevivir y, luego, se ajustan las cuentas. Recientemente la Alianza Atlántica celebró una Cumbre en Ankara, capital de Turquía. La geografía manda en política internacional y Turquía, la anatólica y parcialmente europea, es una carta importante que conviene tener en la mano.

Está situada al Sur de Rusia, junto a un Cáucaso que Moscú pretende dominar, controla los pasos entre el Mar Negro y el Mediterráneo y linda con complejos países del Oriente Medio. Tener a Turquía consigo es un plus muy plus.

No faltan comentaristas tan perspicaces que subrayan la contradicción de que la actual Turquía, una autocracia “erdoganita” bajo un manto aparentemente democrático, haya acogido esta Cumbre rotativa de la OTAN que se precia de defender los valores democráticos y liberales. Así es, nadie lo dude, pero el mundo es suficientemente difícil como para tirar a la basura una moneda de oro encontrada en el suelo de la polvorienta calle.

Durante la 2GM la Rusia Soviética (no ha habido peor dictadura) fue aliada de Estados Unidos y del Reino Unido. ¿Un error? ¿Una alianza condenable? A nadie serio se le ocurrieron ñoñerías. Era necesario y coincidían en la perentoriedad de derrotar a la Alemania nazi. Dos miembros de la OTAN, Portugal y, luego, Grecia, tuvieron dictaduras militares. Defendían las democracias liberales de economía de mercado y se aceptaron estas ovejas negras porque se entendía no solo que ya se blanquearían, un pretexto aceptable, sino que eran aliados necesarios frente a la URSS y el Pacto de Varsovia.

España entró en el mundo transatlántico de la Guerra Fría por la puerta de atrás mediante los acuerdos militares de 1953 con los EEUU a precio barato. Franco tenía que sobrevivir y era, como lo fue luego Pinochet, demasiado simbólico como para ingresar en la OTAN como el Portugal de Salazar sin los horrores de nuestra guerra civil.

La política exterior debe responder a los intereses nacionales. A diferencia de la política interior, no hay en el ámbito internacional una delegación del ejercicio de la fuerza como ocurre en un Estado. Solo es posible circunstancialmente si el Consejo de Seguridad de la ONU se pone de acuerdo, como ha ocurrido a veces, delegando en un país, o en un grupo de países, ese ejercicio de la fuerza en representación de la Comunidad Internacional. Para ello hace falta que ninguno de los cinco Miembros Permanentes se oponga. Tras la invasión rusa de Ucrania, el Consejo de Seguridad apenas funciona. Conviene, pues, que estar siempre bien preparados y acompañados.

Quien pierde en política exterior el contacto con la realidad, simplemente pierde. Lo esencial que ofrece Turquía es su situación geográfica. Tan importante es eso como que Portugal y Gibraltar reducen el valor geoestratégico español que no controla toda la Península ibérica, como, asimismo, un Marruecos prooccidental al otro lado del Estrecho, pero ¿Acaso preferiríamos un Marruecos revolucionario, hermanado con Argelia y prorruso?      

George Shultz, Secretario de Estado estadounidense en los años ochenta, le cogió del brazo a Francisco Fernández Ordóñez cuando era Ministro de Exteriores con Felipe González para llevarle a un lugar de su enorme despacho en Washington donde había un globo terráqueo. “Cuando me hablan de un problema internacional, vengo aquí para comprobar la situación geográfica” le dijo a Ordoñez como cuento en mis memorias. Si pierdes contacto con la realidad en política internacional, esencialmente la geografía, solo se puede tantear la oscuridad como un ciego sin bastón.

El Portugal fascista fue aceptado en la OTAN (¿no debían haberlo hecho disminuyendo el potencial aliado frente al Pacto de Varsovia?), mientras que al Portugal brevemente procomunista liderado por el General Vasco Gonçalves se le cerró la información (¿un error?). A los coroneles griegos se les puso la proa, pero Grecia siguió siendo un aliado necesario y buen cuidado que tuvieron esos coroneles porque Atenas y Ankara siempre se disputan por el Egeo y querían evitar que Turquía sacara un partido provechoso en la Alianza.

Muchas de este tipo de críticas, legítimas, tienen como objetivo, si no son fruto de la ingenuidad, ir contra las posiciones internacionales aliadas, europeístas y occidentales, todas ellas estrechamente vinculadas. Pertenecen a las contradicciones del modelo, siempre mejorable, pero los demás modelos son peores.

Mientras tanto, la guerra contra Irán se recrudece afectando el precio del petróleo. Washington y Teherán se presionan militarmente por los pasos de Ormuz y Bab el Mandeb, así como por el acceso iraní a la bomba nuclear, aunque mantienen contactos para un alto el fuego que Trump necesitará de cara a las elecciones de noviembre.

En la Cisjordania controlada por un Al Fatah que renunció a la violencia, colonos de extrema derecha israelíes cometen atentados, mueren palestinos y se destrozan sus propiedades. Las fuerzas israelíes hacen bastante la vista gorda. Un grave error. Por ello mismo, la paz en Gaza se hace más perentoria, pero depende del desarme del terrorista Hamás.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 



martes, 28 de julio de 2026

SALIR DEL ATOLLADERO

SALIR DEL ATOLLADERO

 

                            Madrid, 27-07-2026

                            (Lectura rápida 😊)


En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/salir-del-atolladero-2/


 

Los Jueces son el balón de un partido barriobajero. Un bando afirma que prevaricarían. Grave acusación. Actuarían contra el Gobierno Frankenstein o Frente Popular (según Rubalcaba o Varela). Cuando van contra el PP, en cambio, son justos. Otros rechazan esta visión. Estamos en un atolladero del que hay que salir. Solo puede ser con el esfuerzo de todos.

Los sanchistas dicen que los jueces son de derechas. Por eso perseguirían injustamente a Sánchez, su familia y sus partidarios. ¿Creíble? Más bien, tinta de calamar. Deben respetar al Poder Judicial y su independencia. Eso es lo constructivo y el sanchismo se equivoca. Nada tiene de un PSOE mejor representado por Page, Presidente autonómico, Jordi Sevilla, aspirante a liderarlo, Nicolás Redondo, intelectualmente sólido, José Luis Corcuera, una roca socialista, Rodríguez Ybarra, una memoria al quite, sin olvidar a Felipe González al que añoran la mayoría de los españoles. Los que apoyan a los Jueces valoran que sepan enfrentarse al “Puto Amo” (dixit Oscar Puente) y sus pretorianos, algunos sentenciados con muchos años de cárcel. El hermanísimo con nueve años de inhabilitación. “Dura Lex, sed Lex”.

Zapatero vuelve ahora a la superficie de aguas intranquilas o indignadas. ¿Estará inquieto? Se entendería porque no se entienden otras cosas. De Moncloa fue al Consejo de Estado. Lo abandonó, se entusiasmó por la dictadura chavista, la extrema izquierda del Grupo de Puebla y apoyó la amnistía a los golpistas catalanes. ¿Deseará una España republicana, confederal y bolivariana? Debe aclararlo.    

El Juez Calama piensa que dirigía una trama de tráfico de influencias para el rescate de la aerolínea Plus Ultra. Zapatero clamó su inocencia este jueves en una televisión amigable buscando al Pueblo contra el Juez, pero es Zapatero contra sus socios y amigos con versiones irreconciliables. Las joyas serían una cortesía de un amigo invisible que olvidó en una caja fuerte. Se queja de daño reputacional. Truman aconsejaba salirse de la cocina si no se aguanta el calor de los fogones.

Sánchez sería una isla impoluta en un océano donde nada una “banda de ladrones” según Argüello, Presidente de la Conferencia Episcopal (una pandilla de pederastas vino a contestarle Bolaños). Algunos creen, sin embargo, que algo sabría. Nadie le señala rellenando ilícitamente sus bolsillos. Su perversión sería el poder a cualquier precio político, aunque un medio de pago podría ser ver sin ver. ¿Por qué volvió a darle a Ábalos un escaño sabiendo que ya no podía ser Ministro sin contaminar al Gobierno? En la Isla de la Perfección hay costes por no divisar las aletas dorsales de los tiburones. Estamos aún más abajo en el índice de percepción de corrupción que con Rajoy …   Sánchez debiera apartarse de “motu proprio” por el bien del país. Algunos, como Sáenz de Cosculluela, piden elecciones y que no se presente.

El muro divisivo de la izquierda que destroza a España se eleva más con otros albañiles de la derecha. ¡Volvamos al espíritu de la Transición! No intentaban estrangular al adversario, hoy enemigo tanto para insultos como, parece, para un paredón. Los peores, Tellado y Puente. Este último anima a Puigdemont a venir a España sabiendo que quedan cuestiones pendientes a pesar de la sentencia del Tribunal europeo que no se opone a la amnistía. Le detendrían. ¿Quiere Puente incendiar el bosque catalán? Se encrespa irresponsablemente al respetable. El PSOE debe cambiar de dirigentes y de forma de actuar.

Todos los sondeos (salvo Tezanos) apuntan a una victoria del PP en unas elecciones generales y una gobernanza con Vox. El PSOE debiera evitar que el PP dependiese de Vox en una Investidura. Un gobierno de gran coalición sería una fórmula o que ayudase desde la oposición pactando la Investidura y temas de Estado. No es posible seguir con esta polarización, odio, corrupción y una instrumentalización de las Instituciones (ahora la Guardia Civil). Un verdadero PSOE debiera dar el ejemplo y exigir que los demás se comporten bien. Si Sánchez sigue en La Moncloa o se atrinchera en Ferraz, será imposible. El cambio ha de ser empujado por la sociedad e implementado por los políticos.  

Rajoy afirmó que la selección gala era una “sin franceses”. ¿Con piel negra no se puede ser francés? Un comentario racista. En Francia se indignaron. Sánchez dijo a su homólogo francés, acertadamente, que se sentía avergonzado. Debió disculparse el gallego. Lamine Yamal fue más sensato pidiendo que el futbol sea para unir.

Nuestros políticos desprecian la responsabilidad. El ambiente es irrespirable. No dan la talla. Feijóo debió rectificar a Rajoy, entre otros motivos porque Rajoy “desnacionalizó” a varios jugadores de “La Roja” que no descienden de visigodos. En la final, la selección española fue una piña nacional y vencieron. Debieran seguir los políticos su ejemplo patriótico. Esforcémonos todos.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 

 

martes, 21 de julio de 2026

NO DUDE, HIJOS DE LA TRANSICIÓN

NO LO DUDE: HIJOS DE LA TRANSICIÓN

 

                            Hendaya, 18-07-2026

                              (Lectura rápida 😊)

 

En la Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/no-dude-hijos-de-la-transicion/

 


Si le preguntan si es hijo de la Transición o nieto de la Guerra Civil que ahora hace 90 años que empezó, casi un siglo, responda que, de las dos cosas, pero que ahora la Transición es más importante. También se puede recordar la guerra y olvidar la Transición. Es lo que eligen los que quieren mirar atrás sin querer ver lo que ha pasado después. La guerra fue horrible y la II República no fue el exitazo que algunos pretenden.

Al recordar en este 18 de julio el inicio de la guerra conviene lamentar que nuestros abuelos llegarán a matarse los unos a los otros porque no hay nada peor que una guerra en la que se enfrentan hasta hermanos. Hay que recordar, pero más con el propósito de no volver a caer en los mismos errores que con el ánimo de vengar derrotas pasadas y sus injustos sufrimientos. Hay que juramentarse de no repetir los gestos, palabras y obras que desembocaron en aquella desgracia.

Fui el primer Embajador español en Londres (2004-2008) que acudió a actos conmemorativos del exilio republicano allí y les recibió en la Embajada. “La conocía solo desde fuera cuando me manifestaba contra Franco”, me dijo uno de mis invitados. Unos eran los que quedaban de los llamados “Niños vascos” que desembarcaron en Southampton en 1937 del barco Habana procedente de Bilbao con 4.000 niños que sus padres quisieron poner a salvo antes de la llegada de los “nacionales”. El Habana tuvo que sortear la Armada de Franco y la Navy que intentó interceptarlo porque Londres no los quería

Cuando llegaron al puerto británico, fueron solo organizaciones privadas británicas las que se ocuparon de estos niños. Tras la guerra civil la mayoría retornó a España mientras otros se reunieron con sus padres en un exilio mayoritariamente iberoamericano, pero unos 500 se quedaron en el Reino Unido.

Otro grupo mal conocido es el de los españoles deportados a las Islas Anglonormandas, una herencia inglesa de los normandos invasores en 1066, situadas junto a la costa francesa, único territorio británico ocupado por la Alemania nazi y cuya guarnición militar se rindió el 9 de mayo de 1945. Junto a los españoles, republicanos capturados en la Francia ocupada por Hitler, hubo otras nacionalidades obligadas a fortificar las islas. Fueron, se calcula, más de un millar de españoles de los que fallecieron algo menos de una decena que son recordaros todos los 9 de mayo en un cementerio de Jersey después de que por la mañana se celebre la liberación de las islas.

Un tercer grupo era el de los brigadistas internacionales que celebraban, los que quedaban y sus descendientes, cada año en Jubilee Park, en Londres, a aquellos que lucharon en España defendiendo la República.

Con todos estos grupos contacté y a todos cuidé, atendiendo a algunos de sus actos. El 9 de mayo en Jersey, a principios de julio en Jubilee Park y, a petición de los interesados, presidí los actos del 70 aniversario de la llegada a Southampton de los niños vascos.

En mis parlamentos siempre les decía que aquello por lo que ellos o sus antepasados lucharon y tuvieron que exiliarse, lo teníamos ahora, fruto también de sus esfuerzos. No es una República sino una Monarquía Parlamentaria, una democracia, por lo tanto. Un discurso bien recibido.

Cuando fui a Jersey hubo coronas de flores con los colores de la bandera tricolor y otras con los de nuestra bandera constitucional. Siempre les dije que yo respetaba la bandera que había acabado siendo la de los exiliados y que tenían entre el público, pero que tras mío solo podía ondear la constitucional. Todos lo entendieron muy bien.

La primera vez que fui a lo de los brigadistas, al avanzarme para pronunciar mi discurso quien portaba la bandera constitucional se situó detrás mío y nada más empezar yo a hablar una voz grito “Esa no es nuestra bandera”. No me inmuté y solté mi discurso según el esquema antes descrito. Al final del acto se me acercó un periodista español presente, Iñigo Gurruchaga, para contarme que había identificado al joven que quiso interrumpirme. Este le confirmó su intempestiva intervención, pero admitió que “Me ha gustado lo que ha dicho el Embajador”.

Dos años más tarde volví y mientras esperaba mi turno sentado con la bandera constitucional siempre a mi vera, llegó retrasado un brigadista. “Acabo de cumplir 100 años” me dijo. De su silla de ruedas empujada por una nieta salía una antena flexible en cuyo tope ondeaba una pequeña bandera republicana que confraternizó con la actual. Lo mencioné en mis palabras a los brigadistas asegurando estar convencido de que la bandera constitucional se encontró más a gusto junto a la republicana que lo hubiera estado junto a la de la época Franco.

Fueron encuentros de reconciliación dignos de la Transición en los que sin dejar de recordar el pasado se miraba al futuro. No debemos perder ahora eso de vista al recordar el inicio de la Guerra Civil que cada vez más se aleja afortunadamente en el pasado como esas otras asimismo crueles guerras civiles anteriores, las Carlistas.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 

sábado, 18 de julio de 2026

UCRANIA, OTRA VEZ

 

                            Madrid, 18-07-2026

                            (Lectura rápida 😊)

 

En La Discrepancia:

 https://ladiscrepancia.com/ucrania-otra-vez/

 

 

El mundo no está bien, pero ¿cuándo lo ha estado? Mejor, quizás en algunos momentos, pero mucho peor muchas veces más. Las guerras le asolan frecuentemente y si no son mundiales, son regionales, locales o civiles, que no civilizadas. Además, tampoco hacen falta guerras para no estar bien.

Actualmente tenemos un gran conflicto que amenaza a la Europa democrática y en particular a los países de la Unión Europea y, asimismo, a los de la Alianza Atlantica. Es el que tiene lugar en Ucrania por la invasión de Rusia que inicialmente, hace cinco años ya, pensó que conquistaría fácilmente Kiev y que instalaría ahí un gobierno títere favorable a Moscú, como lo es Bielorrusia a la que poco le falta para ser una colonia rusa. Prueba de ello es que la invasión rusa de Ucrania partió de territorio bielorruso además del propiamente ruso. En todo caso, Rusia ya ha perdido la partida.

Rusia ha violado todos sus compromisos con Ucrania. Reconoció su independencia y sus fronteras en 1991 cuando explotó la Unión soviética y la propia Rusia como consecuencia del fracaso del comunismo, ese mismo que a algunos líderes de la extrema izquierda española les gustaría instalar en nuestro país, como en Cuba, o algo semejante, como en Venezuela. Rusia se comprometió a respetar sus fronteras y lo reiteró en 1994 cuando Ucrania accedió a entregar a Rusia su arsenal nuclear al entenderse que el país heredero de la URSS era Rusia. Sin embargo, y sin quitar un ápice de culpabilidad a Rusia, hay que tener en cuenta tres matices importantes.

Empezaremos por Crimea, rusa de toda la vida. Su entrega a Ucrania por Jrushchov en los años cincuenta del siglo pasado fue una irresponsabilidad y una cacicada administrativa pensando que la URSS sería eterna y que nos comería a todos. Moscú la reconoció como ucraniana, pero en aras a un compromiso de paz, Kiev debiera aceptar que nuevamente sea rusa a pesar del condenable ejercicio de la fuerza por Rusia que, además, se inquieta por la pertenencia de Sebastopol donde la Armada rusa siempre ha tenido una importante base naval en “aguas calientes”.

El Donbas es otra cosa. Era ucraniano y ahora lo ha conquistado casi en su totalidad Rusia a costa de enormes pérdidas en material y en hombres. No obstante, las poblaciones del Donbas nunca fueron muy entusiastas con la deriva occidental de la mayoría de Ucrania que, librada del arnés ruso, prefería acercarse al mundo occidental, a la Union Europea e, incluso, a la OTAN, una oferta equivocada inicialmente de la Alianza, pero que no han sabido manejar con habilidad desde el Kremlin, ni desde la Alianza, que, con la invasión y destrozos humanos y materiales al país que antes llamaba hermano, por no decir súbdito, solo ha conseguido acercar Ucrania a la OTAN y que los aliados la consideren el primer valladar frente a la Rusia imperialista.

Antes se pudo maniobrar tanto por parte occidental como rusa para evitar que Ucrania ingresara en la Alianza. Ahora ya es tarde, salvo que ello sea parte de un acuerdo de paz que, sin embargo, no podría impedir ya una relación especial de Ucrania con la OTAN y con la UE, si es que no ingresa en la Unión.

Sin embargo, lo que más contraría a Rusia, aunque no lo confiese, no es un ingreso de Ucrania en la OTAN ya que el Kremlin sabe que la Alianza no le va a atacar. Lo que más le preocupa es el ingreso de Ucrania en la Unión Europea. Rusia tiene un PIB semejante al de Italia y vive de exportar materias primas. En cambio, Ucrania, integrada económicamente en el mundo occidental y en la UE, tendrá un desarrollo mucho más pujante y en apenas una década será, en condiciones de paz, mucho más prospera que Rusia y la comparación será desastrosa para cualquiera que gobierne en el Kremlin moscovita.

Trump presumía de poder arreglar el conflicto con Putin y ofertó planes que, en definitiva, conseguían una paz a cambio de territorios. El Donbas y Crimea para los rusos. En Europa se indignaron mucho argumentando que no se puede premiar a un país agresor. Tienen razón los europeos en principio, pero la realidad de la vida apela a otros comportamientos. Crimea siempre fue rusa y el Donbas no quería apartarse mucho de Rusia. Son, con otras cuestiones, el elemento esencial para un entendimiento entre todos.

Naturalmente, los europeos se pueden echar a sus espaldas un apoyo que EEUU ya va regateando a Ucrania. Como dijo hace tiempo un negociador estadounidense, si Rusia no quiere la paz, más sanciones, y si no la quiere Ucrania, menos apoyo. Aunque Trump y Zelenski se han reconciliado, para Washington Ucrania, como la defensa de Europa, es un asunto que cada vez más debe de ser responsabilidad (y gasto) de los europeos.

El acuerdo de paz dibujado en estas líneas sería bueno para Ucrania que se incorporaría plenamente al mundo occidental y europeo, así como a una merecida prosperidad. Si quiere un buen antecedente histórico, que se fije en Finlandia amputada de un 20% de su territorio por los rusos al principio de la 2GM, tras invadir Rusia a Polonia con Alemania, cuando la agresora Rusia, que quería toda Finlandia, se topó con una resistencia heroica finlandesa.

Rusia sacaría su tajada territorial, justificaría a Putin y le daría también una oportunidad de mejorar su economía con el levantamiento de sanciones y una normalización de las relaciones internacionales. Otros detalles serian importantes, pero es la única alternativa para acabar con un conflicto canceroso en medio de Europa que no tiene una solución militar y que solo conlleva mayores riesgos de guerra generalizada y de inestabilidad económica, además de ser una carnicería. Facilitaría también que el Consejo de seguridad de la ONU fuese de nuevo operativo.

¿Rusia aprovecharía para rearmarse y volver a atacar más adelante? Quizás. No es de fiar, y por eso deben los países europeos mejorar su propia disuasión porque les va en ello su propia libertad, si bien ello tampoco significa renunciar a la Alianza Atlántica que Washington mantendrá por propio interés. ¡No va a entregar Europa al Kremlin!

 

Carlos Miranda, Embajador de España