IR AL TRAPO
Hendaya. 10-10-2026
(Lectura rápida 😊)
En La Discrepancia:
https://ladiscrepancia.com/ir-al-trapo/
El próximo 11 de noviembre habrá huelga general por la vivienda
y los salarios en general. ¡Impecable! Recientemente falleció Maricarmen cuyo
desahucio creó una importante crisis por la vivienda con la que Sánchez intenta
tapar la gravísima de Ceuta, invadida
por 80.000 personas y luego “okupada” por 15.000 (policía local dixit) que se
quedaron sin que su Gobierno se enterara del exitoso asalto a la integridad
territorial española ni supiera qué hacer luego con los no se fueron y eso que
ya han pasado más de dos meses desde la invasión de nuestra ciudad africana. Ahí
siguen …
Esta huelga va a ser para conseguir mejores sueldos y por
obtener viviendas. María Jesús Montero, que va a dirigir la campaña electoral
de Sánchez porque después de la fracasada suya en Andalucía no tiene nada que
hacer, dice que esta huelga es contra la
oposición por votar contra los decretos bautizados “Maricarmen” que
el Parlamento rechazó el viernes 2 de octubre y que Sánchez, un demócrata de
toda la vida que gobierna años y años sin presupuestos, quiere ahora hacerlos
aprobar por la puerta de atrás en la Diputación Permanente del Congreso de los
Diputados, un órgano solo para cuando el Parlamento está cerrado por elecciones
o vacaciones.
Sanchez ha dicho nada menos que el Parlamento daba la
espalda a la Nación. El sanchismo y la extrema izquierda quieren deslegitimar
las Cortes cuando no aprueban lo que quieren, pero así las deslegitimizan
también cuando aprueban lo que desean. O todo igual, o nada, pero medias tintas
a conveniencia no valen, si bien son lógicos porque parece que para ellos la
calle pasa por encima del Parlamento, un
pronunciamiento bolivariano que no es democrático.
El PP va al trapo rojo como en una plaza de toros y se
precipita dudando de la fiabilidad del voto por correo. Dice un insigne
sindicalista ya retirado que frente a Sánchez que tiene una campaña electoral
bien definida para sobrevivir, el PP tiene dos campañas, la de Ayuso y la de
Feijóo, si bien esta última es inexistente. Afortunadamente, aún hay ironía en
el aire. El candidato gallego tuvo que arreglar la
metedura de pata de los suyos asegurando que se fiaba de los
carteros y funcionarios de Correos, pero no de sus dirigentes puestos a dedo
por Sánchez. Recordaría que una de estos dirigentes fue la “Fontanera del PSOE”
sobre la que parecen pesar unas muy graves acusaciones contra una Juez en el
caso denominado “Cloacas del PSOE” en el que los investigados arrastran en el
fango estas honrosas siglas.
Felipe González se pregunta: ”¿A
dónde vamos?”, si unos cuestionan la representatividad del
Parlamento y otros el sistema electoral. Tiene razón, pero sabemos también que
Sánchez intentó trampear una votación en su partido y que una responsable suya
en el Ministerio de Justicia desvirtuó, según se señala, nada menos que una
decisión del Parlamento ampliando por su cuenta con una instrucción
interpretativa los beneficiarios de la llamada Ley de Nietos. ¡Una funcionaria
por encima del Congreso de los Diputados! Con este ganado, es fácil desconfiar.
Montero aplaude la huelga general porque dice
atolondradamente que es contra el PP y Vox. Lo más grande es que los del PP pican.
Pues están todos equivocados porque tras ocho años de gobierno de Sánchez, en
materia remunerativa ha mejorado el Sueldo Mínimo Interprofesional, un 60 %, lo
que está bien, pero los sueldos en general no han seguido la escalada de los
precios y la redistribución de la riqueza fruto del crecimiento económico positivo
durante los ocho años sanchistas ha sido regresivo a pesar del incremento
impositivo. No es ello algo progresista señala acertadamente el reconocido
economista socialista, Jordi Sevilla. Tras ocho años gobernando la situación
del acceso a la vivienda está peor hoy en día. Con Sánchez es cuando menos
viviendas sociales se han construido. Esperemos
que tras las elecciones los partidos sepan entenderse para resolver estas
graves cuestiones y otras.
Si Montero quiere dirigir la huelga general contra el PP,
en realidad lanza un boomerang porque si tras ocho años la vivienda está peor
que cuando llegó Sánchez, y también los sueldos, la
huelga es lógicamente contra el sanchismo que gobierna, aunque los
manifestantes manipulados por el Gobierno probablemente lanzarán consignas solo
contra la derecha poniendo así de relieve que esta vez los sindicatos de clase se
han convertido en unas correas de transmisión de La Moncloa, mermando su
autonomía sindical.
Carlos Miranda,
Embajador de España
