martes, 25 de agosto de 2026

PEOR QUE BASURA

                           

                                      Hendaya, 21-08-2026

                                       (Lectura rápida 😊)

 

 En La Discrepancia:

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Keir Starmer, demolido por sondeos negativos para los laboristas y criticado por haber nombrado Embajador en los EEUU a una persona vinculada con un depredador sexual conocido y condenado en ese país, dimitió solo dos años después de tomar posesión en el 10 de Downing Street. En el Reino Unido funcionan bien democráticamente, pero no deben copiarles quienes se consideren superiores.

Nigel Farage, en cambio, es un desastre para el RU. Es el flautista británico de Hamelin que ha sacado al país de la Unión Europea, algo que no ha sido bueno ni para la UE ni para el RU.

A pesar de todo los británicos son muy listos. Ahora los laboristas quieren acercarse a Europa si bien no se atreven a plantear un reingreso en la UE. Demasiado pronto. Aprovechando que son unos magníficos negociadores e imaginativos, plantean “acercamientos” a la Unión en los que Londres intenta beneficiarse sin la contrapartida que le tocaría siendo miembro de la UE.

Los acuerdos de defensa bilaterales entre Francia y el RU se han mantenido tras el Brexit. Dos modestas potencias nucleares comparadas con EEUU y Rusia con miles de ojivas nucleares en lugar de unas trescientas por barba en el caso de los dos europeos. Sería interesante que se “repartieran” los objetivos.

China está ampliando su arsenal nuclear porque ahora quiere medirse con EEUU y con Rusia que, por cierto, se extiende en el Este siberiano sobre territorios que fueron chinos antes de los llamados “Tratados desiguales” suscritos en el siglo XIX por ambos países cuando China era tan débil que lo aprovecharon desalmadamente, entre otros, rusos, japoneses y británicos.

Vladivostok, el fundamental puerto para Rusia abierto al Pacífico, está en esos territorios de más de un millón de kilómetros cuadrados que Rusia le sacó a una China decadente. En el ámbito internacional hay que saber defenderse, y no piensen en Ceuta y Melilla cuya seguridad estaría subcontratada con Marruecos.

Esos acuerdos franco-británicos en materia de defensa son complementarios con su pertenencia a la OTAN. Les interesan porque los dos tienen problemáticas similares especialmente en el ámbito nuclear. Ambos con submarinos de propulsión nuclear, portadores varios de misiles balísticos nucleares, y otras similitudes que les interesará cotejar.

El nuevo “Premier” británico, el laborista Andy Burnham, propone intercambiar con la UE el poderío militar británico a cambio de acceder al mercado interior comunitario. Bruselas tendrá que ver si ello es interesante o un trato en el que solo Londres saldría ganando. No es que la aportación británica a la defensa europea sea moco de pavo, ni mucho menos, pero los compromisos de defensa y los comerciales suelen estar en planos diferentes. Están relacionados, pero lo comercial se mide fácilmente en cifras mientras que la seguridad y la defensa son unos intangibles. Con mucho valor sin duda. Ya se sabe, no hay prosperidad sin seguridad.

A Farage la UE no le gusta porque es un nacionalista muy de derechas. Le está comiendo terreno al Partido Conservador. Pudiera ocurrir que en 2028 haya lo que allí llaman un “Hung Parliament”, la ausencia de una mayoría absoluta, y tengan que volver a tener una coalición gubernamental de centro derecha o centro izquierda si logran evitar una polarización que lleve a esquemas radicales, algo siempre negativo como bien sabemos.

Farage dimitió de su escaño en Westminster por una investigación sobre unas donaciones inadecuadas de varios millones de libras. Enseguida se volvió a presentar buscando una absolución popular. Los demás partidos principales no se prestaron a este juego. No se presentaron, pero con ello facilitaron su reelección con un 70% de los votos. Vuelve a Westminster, pero la investigación parlamentaria se reiniciará.

El héroe de la campaña electoral fue su único oponente “serio”. Un cómico disfrazado de cubo de basura, “Count Binface”, el Conde Cara de Basura, que sacó un 27% de los votos. No está mal para ser basura, pero, en realidad, el mensaje es que ganó algo peor que la basura.

Conviene recordar que en el Reino Unido hay un sistema de circunscripciones uninominales con las que los diputados responden a los electores de su circunscripción, mientras que, en España, con el sistema proporcional el diputado solo responde al jefe de su partido. Mejor la formula británica.

Acabemos con Ceuta. Dos diputados socialistas autonómicos han criticado al Gobierno de Sánchez por su ineficacia en los recientes acontecimientos de Ceuta y sus importantes secuelas. Uno de ellos ha pedido incluso que cesen al Delegado del Gobierno. Sus jefes han exigido que se callen o que se marchen. Eso lo llaman “debate interno”.

Advertencia final. No hay que caer en la trampa de que Ceuta y Melilla son lo mismo que Gibraltar, como dicen algunos ingenua o interesadamente. Hay similitudes que pueden inspirar remedios parecidos, sobre todo en materia de convivencia, pero hay diferencias fundamentales. Gibraltar está en NNUU en la lista de territorios por descolonizar. Ceuta y Melilla no lo están. Son territorio nacional.

 

Carlos Miranda, Embajador de España