viernes, 8 de enero de 2021

MAGOS CON INCIENSO Y CARBÓN

 

MAGOS CON INCIENSO Y CARBÓN

 

 

   Madrid, 08-01-2021


                  (Lectura rápida 😃)




En los EEUU los Reyes Magos no tienen tanta implantación como Santa Claus. Sin embargo, este 5 de enero, adelantándose, se acercaron al Estado de Georgia para dejar incienso para los demócratas Joe Biden y Kamala Harris, Presidente y Vicepresidenta electos de los EEUU. En noviembre quedaron sin decidir los dos escaños del Estado sureño para el Senado ya que ningún candidato superó el 50% de los votos. Este martes tuvo lugar la segunda vuelta de esas elecciones. El Reverendo Raphael Warnock, demócrata, ganó su escaño a su adversario republicano, titular del escaño, por apenas algo más de un punto porcentual de diferencia.

 

 

Warnock, pastor de un templo de Atlanta, será el primer Senador afroamericano demócrata elegido en alguno de los Estados confederados que en el siglo XIX perdieron la guerra de secesión, lo que impidió su separación de la Unión que es lo que más temía Abraham Lincoln que, asegurada la victoria y la unidad, consiguió, entonces, ratificar la emancipación de los esclavos. La victoria del otro candidato demócrata, Jon Ossoff, frente a otro “incumbent” republicano, fue más ajustada aún.  

 

 

Georgia ha dado la campanada en favor de los demócratas en las elecciones de noviembre pasado prolongadas por estos dos desempates. Un incremento de los residentes urbanos, especialmente en Atlanta, frente a los rurales, y los errores de Trump han modificado en ese Estado una trayectoria predominantemente republicana de más de cincuenta años. Pero, no es terreno definitivamente conquistado para los demócratas.

 

 

Queda, ahora, el Senado dividido 50-50 entre demócratas y republicanos. Harris, presidirá el Senado y desempatará a favor de los suyos. Eso le tendrá más atada a Washington al tiempo que le dará una importante imagen mediática de cara a su futuro político en el que pudiera interesarle, otra vez, la Casa Blanca.

 

 

Al día siguiente, 6 de enero, y alentada por Trump, una minoría violenta asaltó el Capitolio causando daños materiales y varias muertes, mancillando un templo de la libertad. La legalidad se restableció tras horas de lamentable vandalismo. Con retraso se certificó la victoria de Biden obtenida en el Colegio Electoral el pasado 14 de diciembre. Hubo unas vergonzosas maniobras de algunos Senadores y Representantes trumpistas que siguieron la instrucción presidencial de intentar cualquier cosa para revertir el resultado electoral. El aún Vicepresidente, Mike Pence, se negó, esta vez, a ser perrito faldero del magnate.

 

 

Ya intentó Trump hace pocos días presionar al Secretario de Estado de Georgia, un político republicano, para que “encontrara donde fuera”, los votos necesarios para subvertir el resultado electoral de ese Estado a favor de Biden. “Porque hemos ganado” decía. “Sus datos son erróneos” le respondió el otro que luego sufrió amenazas de muerte.

 

 

La actitud golpista de Trump fue evidente, un atentado a cualquier democracia. Veremos que víboras sacará aún de su chistera antes del 20 de enero, cuando empezará el mandato de Biden, porque está desesperado de perder la protección de su cargo. Nancy Pelosi, Presidenta de la Cámara de Representantes, ha pedido su inmediata destitución.

 

 

Diez Secretarios de Defensa con uno u otro partido, personas respetadas, han firmado, por si acaso, una carta pública afirmando que nadie debe intentar involucrar a las Fuerzas Armadas en política. Un aviso al navegante tramposo y perdedor, Trump. Por otra parte, causa sorpresa la ineficacia de la Policía del Capitolio. Son exigibles responsabilidades y ya han dimitido varios responsables. Cuidado, asimismo, con la seguridad de la venidera ceremonia de la toma de posesión de Biden.

 

 

A pesar de Trump, la democracia prevalece en los EEUU, “a great nation”, como ellos dicen. Los Magos dejaron carbón en esa Casa Blanca mancillada por Trump. Biden la limpiará, pero convendría que tomen medidas para evitar la repetición de lo ocurrido y, asimismo, que el magnate siga luego trampeando como si nada hubiese ocurrido en su mansión del club de golf de Mar a Lago en Florida.

 

 

Carlos Miranda, Embajador de España