VIOLENCIA POLÍTICA
Madrid, 24-10-2026
(Lectura rápida 😊)
En La Discrepancia:
Farda mucho para algunos lo de
tener escolta. Cuando salen de comer con quien la tiene se
fijan que hay un coche dispuesto con las puertas abiertas y una o varias
personas mirando a todos lados para asegurarse de que “no hay moros en la costa”
como se decía hace unos siglos para expresar la ausencia de piratas berberiscos
que asolaban las costas.
Piensan que tener escolta revaloriza la imagen y es
cierto, pero a un precio muy caro: estar
amenazado de muerte o secuestro. A la Jueza Beatriz Biedma que vive
en Badajoz acaban de ponerle escolta. ¿Quién decide poner una escolta? Uno, si
tiene dinero y motivos. El Estado, a quien ocupa ciertos cargos. Un Juez, que a
la vista de determinados datos lo considera necesario, como en este caso.
Parece que intentaron presionarla cuando se ocupaba de la
instrucción del caso de David Sánchez al que, finalmente, envió a juicio por
tener indicios de que un puesto en la Administración autonómica extremeña fue
creado expresamente para el hermano de Pedro Sánchez. La Audiencia Provincial
de Badajoz le condenó. La Jueza no debió amedrentarse cuando su
instrucción, pero ha sido solo recientemente cuando el Juez que investiga las
llamadas “cloacas del PSOE” le ha llamado a declarar. ¡Qué cosas han salido a la luz!
Unos desconocidos que preguntaban por sus hijos en el
colegio haciéndose pasar por un hermano que no tiene o un jefe de Gabinete del
que tampoco dispone. Un coche se puso a seguirla y luego en paralelo al suyo
para asustarla. Una mandamás de una banda de narcotraficantes aseguró que fue
solicitada para darle “un susto” cuando
investigaba a David Sánchez. Hasta dicen que deseaban “eliminarla”. ¿Físicamente?
Nos suena a increíble.
Sin embargo, el Juez que instruye esas cloacas ha
ordenado una escolta para su colega Biedma. ¿Amiguismo? ¿Coleguismo?
¿Necesario? ¿Tardío? Un Juez es algo muy serio y si le ha puesto escolta es que
considera que hay un riesgo para su seguridad. ¡Fuerte!
….
Sorprende que se la pongan después de que David Sánchez
fue juzgado y condenado porque la labor de Biedma cesó cuando le envió a
juicio. Si persisten posibles amenazas, ¿será para satisfacer alguna venganza?
¿De quién? Daría pavor imaginarlo. En
Italia también hubo jueces con escoltas porque allí los asesinaban las mafias y
había políticos relacionados con ellas. ¿Nos estará ocurriendo lo mismo? Habrá
quien desee quitarle importancia, pero es un hecho muy grave.
¿Qué pensar de un país donde se le pone escolta a un
Magistrado porque investigó y mandó a juicio al hermano del Primer Ministro del
país? Suena a república bananera y a políticos compinchados con mafiosos para
continuar en el poder. Esta conspiración de las cloacas que investiga un Juez de
Instrucción habría nacido al socaire de los cinco días de “reflexión” de Sánchez
en Moncloa en 2024 porque se abrió una investigación judicial a erca de su
mujer por un posible abuso de su posición como esposa del Presidente del
Gobierno. Otro familiar.
Veremos si la absuelven o la condenan. Si su
comportamiento ético fue correcto. A David le han condenado y, aunque recurra el
fallo, parecen estar impertérritos en Moncloa. ¿También
al saber que la Jueza que imputó a David Sánchez debe llevar ahora escolta?
¿En qué país vivimos? Queríamos parecernos a los que están al Norte de los
Pirineos y vamos marcha atrás hacia los años de plomo de las mafias en la
Italia de finales del siglo pasado y hasta de nuestros años treinta.
España va mal. Hay
que serenarse recordando cuando se podía discrepar sin muros entre los
partidos. Tras las elecciones deben recomponerse las relaciones entre los
políticos. ¿Será posible? Esta violencia contra Biedma es fruto del clima de
polarización alentado desde las alturas porque conduce a excesos contra la Ley.
Tampoco debe dominar en la calle una violencia política enmarcada en la vieja lucha
de clases o de ultras inciviles cuando lo que hace falta es entendimiento y
cooperación.
Inquietante es, asimismo, otra consecuencia de este clima
junto a la condescendencia con el pasado terrorismo de ETA y sus miembros. Tres
personas fueron fichadas y, días más tarde, detenidas en circunstancias
extrañas en Guipúzcoa, en posesión de datos que no debieran de tener sobre la
Guardia Civil y un material sospechoso que permite pensar que pudieran estar
pretendiendo recurrir nuevamente a la violencia política. Nuestra democracia puede estar de nuevo en juego por unas
cosas u otras.
Carlos Miranda, Embajador de España
