PENDIENTE PELIGROSA
Madrid, 22-05-2026
(Lectura rápida 😊)
En La Discrepancia:
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Los deslizamientos de terreno que causan destrozos y muertes
no son espontáneos. Ocurren de golpe con un detonante inesperado, pero se han
venido alimentando antes paulatinamente. ¿O
alguien se cree que la narcoRepública de México surgió de un día para otro? “NarcoRepublica” puede ser una denominación muy
fuerte, quizás exagerada, y se lamenta, pero cuando hay elecciones en ese país
matan a candidatos que aspiraran a limpiar el país de los delincuentes. Las
desapariciones de ciudadanos son numerosas.
Tampoco son infrecuentes connivencias entre narcos y
funcionarios públicos, cargos electos y designados. Hay carteles que pinchan
los oleoductos y trafican con combustibles. Para repararlos los operarios van
acompañados de militares armados. Además de traficar con narcóticos, los
carteles lo hacen con personas que ingresan ilegalmente en los EEUU. Son de
toda Latinoamérica, incluida México. Prefieren
vivir en los EEUU, aunque esté Trump.
Es la desastrosa situación de un país querido en España,
demagógicamente presidido por la Señora Sheinbaum que recurre al expediente
facilón de echarle la culpa de todo lo malo que les ocurre a los mejicanos a la
España de la conquista, fijándose solo en las
sombras, que las hay, pero no en las luces, muy poderosas, olvidado,
asimismo, la negativa gestión de los herederos criollos de la Nueva España tras
la independencia. Nada ha surgido de golpe.
Un ejemplo que no hay que seguir, pero en nuestro país
constatamos que las mafias de narcotraficantes y de inmigrantes irregulares son
cada vez más poderosas. La Guardia Civil y la Policía, nacional y otras, las
combaten, pero no están ganando claramente la partida. Hay éxitos como, recientemente,
el apresamiento de un carguero lleno de droga y otros resultados menos
espectaculares, pero oímos también con inquietud
las quejas de los agentes del orden.
Las mafias se dotan con armas largas de guerra, dominan
zonas territoriales como la Línea de la Concepción, están hermanadas con otras
en Marruecos y América, logran a veces corromper a algún que otro representante
de la Ley y son un trampolín para inundar de drogas el resto de Europa y
consolidar la adicción de nuestros jóvenes y no tan jóvenes. La bola rueda y gradualmente se hace más grande hasta
que un día se desplome.
En pocos meses hemos visto como han fallecido Guardias
Civiles intentando controlar o perseguir a narcotraficantes que operan con
lanchas muy rápidas con las que dejan sus alijos de muerte en playas, calas o
estuarios aprovechando la oscuridad y la escasez de medios contra ellos.
Incluso desembarcan sus cargamentos mortíferos a plena luz del día con bañistas
como testigos que ven como llegan enseguida unos todoterrenos que se llevan los
paquetes con droga. Fuentes oficiales estiman
que en el Estrecho operan más de 600 narcolanchas rápidas.
La Guardia Civil tiene medios, pero insuficientes y se
queja de ello. Parecen carecer también del apoyo gubernamental necesario. El Ministro
del Interior, Grande-Marlaska, no asistió al
funeral de los dos últimos Guardias Civiles muertos en acto de servicio.
Debe costar mirar en los ojos a los compañeros de los fallecidos y oír los
reproches de los familiares y amigos. Más difícil con su antigua compañera de
gobierno, Montero, definiendo lo ocurrido como un accidente laboral. Supondremos
que Grande-Marlaska no alegaría para ausentarse del funeral otro compromiso
porque más importante no había. Quizás quiso evitar abucheos, pero los recibió
días después en un acto público en una Academia de la Guardia Civil en Baeza.
Cuando un ministro del Interior llega a este punto debiera dimitir porque
no ayuda al no poder hacer piña con estos colaboradores suyos que se juegan la
vida por un sueldo modesto y no son considerados como profesión de riesgo. El
Presidente del Gobierno debiera relevarle si se agarra a la poltrona porque de
no hacerlo su solidaridad es mayor con su ministro que con los agentes de la
Guardia Civil. Será que se le suma ahora otro problema.
Los demás responsables políticos, en gobernanza u
oposición, han de tomar nota. Se va
resquebrajando el Estado de Derecho en beneficio de las mafias que trafican con
todo. Recordemos también que se gobierna sin presupuestos, algo
inimaginable. No disfrutamos de una democracia plena. Creemos que estamos lejos
del narcodominio y de la inseguridad de México. Nuestras terrazas rebosan
mañana, tarde y noche de gente que se relaja en muchos casos tras su trabajo.
Cuidémonos de que no ocurra que un día despertemos y estemos peor que en
México.
Carlos Miranda, Embajador de España