viernes, 5 de junio de 2026

POR FAVOR, NO SEA SANCHISTA

 POR FAVOR, NO SEA SANCHISTA

  

                            Madrid, 06-06-2026

                            (Lectura rápida 😊)

 

También en La Discrepancia

 


Algunos socialistas dicen que “España va bien”. Como aseguraba en su día Aznar. Sus dos grandes referencias son lo económico e índices internacionales que sitúan un país en una escala. En resumen: la economía va genial y estaríamos en el “top” de los países democráticos.

Estos socialistas no son socialdemócratas, ni felipistas, ni guerristas. Suelen ser sanchistas que se consideran “verdaderamente de izquierdas”. ¡Para qué les vamos a quitar esa ilusión! Más bien les ha comido el coco el podemismo, con su populismo incluido, aunque, en realidad, es solo el poltronismo lo que les interesa, las ansias de poder, los coches oficiales, las secretarias que pagamos todos y, sobre todo, mandar. Todos a la orden. Como en tiempos de Franco: “A tus órdenes, Jefe”.

Lo de que económicamente España va bien es cierto. Lo dicen cifras y organismos internacionales. Sin embargo, cuando se escarba surgen otras cosas. Falta vivienda cuyo alquiler y compraventa está por las nubes, apenas las hay de carácter social, infraestructuras derrumbándose, hay pobreza infantil, sueldos más bajos que en la UE y un coste de vida cada vez más caro, etc. Recuerda nuestra bonanza económica la Italia de finales del siglo pasado donde la sociedad y la economía pasaban de las constantes crisis políticas. Cada uno por su lado y al final desaparecieron los partidos tradicionales y andan con Meloni.

En cuanto a nuestra calidad democrática, si bien conviene un poco de humor estadístico de vez en cuando, la realidad es más triste. Tres años sin presupuestos. Sin presupuesto no se puede gobernar. Se prorroga el anterior para no cerrar la tienda, pero se convocan elecciones.

La prórroga de un presupuesto no es para perpetuarse, aunque no se sabe bien porque quieren seguir en las poltronas: ¿para mandar o para mangar? Los habrá, y muchos, que solo para lo primero. ¡Santos varones! Y Sánchez diciendo en Cataluña (ahí le adoran) que está preparando el presupuesto para 2027. Igual. Un entretenimiento de salón para veladas con María Jesús (casi nadie sabe quién le sucedió). Así, no hay plena democracia. Los parlamentos surgieron precisamente para fiscalizar los gastos del que mandaba.

Los amigos sanchistas, no los que sitúan a otros en la fachosfera por no votar PSOE al menos desde el “no es no” (una ruptura más del consenso) o por abandonar el partido cuando pactaron en Navarra con Bildu, estarán apabullados, esperemos, leyendo, escuchando y viendo los medios descargando corrupción a punta de pala, aunque igual dicen también que es “lawfare” (pronunciar “looooofer”), y que los jueces, la policía, la Guardia Civil, el mundo entero, están contra su santidad Sánchez.

Los sanchistas pata negra, los verdaderamente de izquierdas como piensan y dicen ellos, se refugian en dos cosas. Primero, en que otros también roban. Alguien de izquierdas no puede decir eso para justificar. Solo con decirlo deja de ser de izquierdas. Cero patatero. ¿Qué otros son peores? Igual, pero no justifica ello los comportamientos impropios tanto delictivos como de falta de ética.

Lo segundo que afirman es que hay que esperar a las sentencias. Pretenden convertir la responsabilidad política en penal porque llega mucho más tarde. Así siguen aprovechando la poltrona más tiempo. ¡Menudos progres! Si están rodeados de corrupción, aunque no sea suya, debieran irse. Si llega su adversario, la culpa será de los suyos.

El sanchismo se ha cargado con su sectarismo al PSOE e intenta hacer lo mismo con España renegando de la reconciliación de la Transición. El sanchismo revive el guerracivilismo de hace casi un siglo y se ha aliado con el comunismo, enemigo tradicional del socialismo. También con otros marxistas, neomarxistas, populistas, así como independentistas (!) y herederos de terroristas vascos (!!) que no han condenado expresamente sus asesinatos (aunque no avalan ahora la violencia) y ayudan a sacar de la cárcel a los no arrepentidos que tampoco colaboran con la Justicia para resolver casi un tercio de los atentados mortales.

Nos aleja el sanchismo de los ámbitos internacionales principales a los que pertenecemos, la Unión Europea y la relación transatlántica. Preferirán China, o incluso Rusia. Por el chavismo, el castrismo y la extrema izquierda del grupo de Puebla se pirran. En el Oriente Medio les felicitan Irán (que quiere ser nuclear y patrocina movimientos terroristas) y Hamás (terroristas).

El PSOE vale más que el sanchismo que es indigno del socialismo que participó en una Transición pacífica a la democracia tras la dictadura. Los sanchistas denostan a Felipe González que pasa a España por delante del PSOE y al que una gran mayoría considera uno de los grandes estadistas españoles. El sanchismo solo piensa en el poder y algunos, por lo que se ve, para enriquecerse. Con alarma, constatamos, ahora, que lograron penetrar la cúpula de la Guardia Civil. Cualquier cosa para torpedear las investigaciones. Gravísimo. ¿Quién será “One”?

No sea sanchista.

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 

 

 

 

viernes, 22 de mayo de 2026

 PENDIENTE PELIGROSA

 

                            Madrid, 22-05-2026

                            (Lectura rápida 😊)

 

En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/pendiente-peligrosa/  



Los deslizamientos de terreno que causan destrozos y muertes no son espontáneos. Ocurren de golpe con un detonante inesperado, pero se han venido alimentando antes paulatinamente. ¿O alguien se cree que la narcoRepública de México surgió de un día para otro? “NarcoRepublica” puede ser una denominación muy fuerte, quizás exagerada, y se lamenta, pero cuando hay elecciones en ese país matan a candidatos que aspiraran a limpiar el país de los delincuentes. Las desapariciones de ciudadanos son numerosas.

Tampoco son infrecuentes connivencias entre narcos y funcionarios públicos, cargos electos y designados. Hay carteles que pinchan los oleoductos y trafican con combustibles. Para repararlos los operarios van acompañados de militares armados. Además de traficar con narcóticos, los carteles lo hacen con personas que ingresan ilegalmente en los EEUU. Son de toda Latinoamérica, incluida México. Prefieren vivir en los EEUU, aunque esté Trump.

Es la desastrosa situación de un país querido en España, demagógicamente presidido por la Señora Sheinbaum que recurre al expediente facilón de echarle la culpa de todo lo malo que les ocurre a los mejicanos a la España de la conquista, fijándose solo en las sombras, que las hay, pero no en las luces, muy poderosas, olvidado, asimismo, la negativa gestión de los herederos criollos de la Nueva España tras la independencia. Nada ha surgido de golpe.

Un ejemplo que no hay que seguir, pero en nuestro país constatamos que las mafias de narcotraficantes y de inmigrantes irregulares son cada vez más poderosas. La Guardia Civil y la Policía, nacional y otras, las combaten, pero no están ganando claramente la partida. Hay éxitos como, recientemente, el apresamiento de un carguero lleno de droga y otros resultados menos espectaculares, pero oímos también con inquietud las quejas de los agentes del orden.

Las mafias se dotan con armas largas de guerra, dominan zonas territoriales como la Línea de la Concepción, están hermanadas con otras en Marruecos y América, logran a veces corromper a algún que otro representante de la Ley y son un trampolín para inundar de drogas el resto de Europa y consolidar la adicción de nuestros jóvenes y no tan jóvenes. La bola rueda y gradualmente se hace más grande hasta que un día se desplome.

En pocos meses hemos visto como han fallecido Guardias Civiles intentando controlar o perseguir a narcotraficantes que operan con lanchas muy rápidas con las que dejan sus alijos de muerte en playas, calas o estuarios aprovechando la oscuridad y la escasez de medios contra ellos. Incluso desembarcan sus cargamentos mortíferos a plena luz del día con bañistas como testigos que ven como llegan enseguida unos todoterrenos que se llevan los paquetes con droga. Fuentes oficiales estiman que en el Estrecho operan más de 600 narcolanchas rápidas.

La Guardia Civil tiene medios, pero insuficientes y se queja de ello. Parecen carecer también del apoyo gubernamental necesario. El Ministro del Interior, Grande-Marlaska, no asistió al funeral de los dos últimos Guardias Civiles muertos en acto de servicio. Debe costar mirar en los ojos a los compañeros de los fallecidos y oír los reproches de los familiares y amigos. Más difícil con su antigua compañera de gobierno, Montero, definiendo lo ocurrido como un accidente laboral. Supondremos que Grande-Marlaska no alegaría para ausentarse del funeral otro compromiso porque más importante no había. Quizás quiso evitar abucheos, pero los recibió días después en un acto público en una Academia de la Guardia Civil en Baeza.

Cuando un ministro del Interior llega a este punto debiera dimitir porque no ayuda al no poder hacer piña con estos colaboradores suyos que se juegan la vida por un sueldo modesto y no son considerados como profesión de riesgo. El Presidente del Gobierno debiera relevarle si se agarra a la poltrona porque de no hacerlo su solidaridad es mayor con su ministro que con los agentes de la Guardia Civil. Será que se le suma ahora otro problema.

Los demás responsables políticos, en gobernanza u oposición, han de tomar nota. Se va resquebrajando el Estado de Derecho en beneficio de las mafias que trafican con todo. Recordemos también que se gobierna sin presupuestos, algo inimaginable. No disfrutamos de una democracia plena. Creemos que estamos lejos del narcodominio y de la inseguridad de México. Nuestras terrazas rebosan mañana, tarde y noche de gente que se relaja en muchos casos tras su trabajo. Cuidémonos de que no ocurra que un día despertemos y estemos peor que en México.

 

Carlos Miranda, Embajador de España




miércoles, 20 de mayo de 2026

¿ESPAÑA INDEFENSA?

 

Madrid 19-05-2026

 

 

En EL INDEPENDIENTE:

https://www.elindependiente.com/opinion/2026/05/18/espana-indefensa/amp/

 

 


La seguridad estratégica es el solomillo de la política exterior. Sin seguridad no hay prosperidad. Lo vemos con el estrecho de Ormuz cerrado al tráfico marítimo o ser de pago en contra del principio de libertad de navegación. En Ucrania con la invasión rusa empantanada por la valentía ucraniana. En Israel donde en un solo atentado mataron a más de 1.200 personas y secuestraron a 250 (¿Que hubiera hecho España con un algo semejante en su territorio?).

Tampoco les sirve plenamente a las milicias terroristas de Hamás esconderse entre su población a la que por ello han convertido en objetivo de Israel como ocurre con Hezbollah en el Líbano cuya soberanía es pisoteada por el Estado judío porque antes lo fue por estos terroristas, rebeldes a la autoridad de Beirut y también patrocinados por Teherán ante la impotencia observadora de la ONU con UNIFIL.

La OTAN consiguió disuadir cualquier aventurismo ruso en Europa durante la Guerra Fría y ahora con Putin, permitiendo, en su día y luego, la creación y el desarrollo de la Unión Europea. Rusia, es un peligro para Europa. Ya veremos sí el principal aliado sigue con esta Alianza, aunque no debiera interesar a EEUU dejar a Europa a merced rusa o china. La Unión Europea debiera organizar su defensa y federalizarse porque son los términos los que han cambiado, no la relación trasatlántica en sí. De ahora en adelante Washington no pagará la factura de la cena y los europeos los refrescos. Desde ahora cada uno se paga su parte.

La política de seguridad estratégica es esencialmente competencia compartida en España del Presidente del Gobierno, del Ministro de Exteriores y del de Defensa, pues si bien la política exterior es responsabilidad de Exteriores, Defensa participa en ella de forma significativa y el Presidente del Gobierno debe dar los impulsos determinantes y terciar en temas en los que en Santa Cruz o en Castellana puedan divergir.

Robles es Ministra de Defensa desde hace ocho años. No ha puesto en marcha un verdadero libro blanco sobre nuestra defensa. La Armada sueña con portaaviones que son para proyectar fuerza lejos cuando nuestro enemigo potencial y propio es un vecino que reclama Ceuta y Melilla y ocupó el Sáhara Occidental por la fuerza a pesar de estar allí nuestro Ejército. Necesitaría la Armada unos F-35 norteamericanos de despegue vertical o con rampa para nuestro modelo actual de portaaeronaves no habiendo otra alternativa. Sánchez ha renunciado a ellos y si los encargásemos ahora tardarían años en entregarlos porque hay cola.

Además, probablemente, Washington no daría permiso para su venta ya que Sánchez se ha enemistado abiertamente con los EEUU y su gran aliado, Israel, cuyo apoyo tecnológico nos es también conveniente. Un portaaviones es un “sitting duck”, un blanco fácil que requiere una flota alrededor suyo, incluidos submarinos, para protegerlo. En definitiva, una proposición muy cara y aunque incrementemos el presupuesto de defensa, este siempre es limitado.

El Ejército de Tierra se agarra a sus carros de combate cuando hoy en día vemos en Ucrania que también son blanco fácil con drones y misiles antitanque mucho más baratos. Sería una locura invadir Marruecos y los marroquíes no van a desembarcar con los suyos en la Península ni en Canarias.

Las guerras de Ucrania, contra Hamás y Hezbollah, así como contra Irán muestran que hace falta una cúpula de hierro defensiva e innumerables misiles y drones para represalias contra un eventual atacante cercano o lejano. Para determinar los objetivos se requiere una información exhaustiva a través de toda clase de medios incluidos satélites espaciales de observación militar. Los estadounidenses ya utilizan la Inteligencia Artificial para la atribución de objetivos empleando, pues, un 20% del personal humano antes necesario. Estas son nuestras prioridades.

Exteriores sigue adoleciendo de un presupuesto insuficiente para sus instalaciones y personal. Los Consulados no dan abasto para el número ingente de peticiones de nacionalidad propiciadas por la reciente legislación española. El número de diplomáticos es insuficiente para las aspiraciones que tenemos de brillar en el mundo internacional.

Por otra parte, la política exterior actual nos margina en varios frentes importantes en los que se observa que no cuentan con nosotros o desconfían. Este gobierno no comparte en la UE liderazgo con los países de mayor peso en materia de seguridad, salvo procesionar el “no a la guerra”, porque el rechazo al 5 % de la OTAN también repercute negativamente en una defensa europea. El quinteto importante lo componen Alemania, Francia, Italia, Polonia y el Reino Unido desde fuera de la Unión Europea.

En el marco transatlántico el enfrentamiento innecesariamente agresivo con los EEUU, además del contra Israel en los mismos términos, nos aparta de las corrientes mayoritarias en los temas de seguridad. En el ámbito más amplio occidental somos, pues, en buena medida, unos tipos diferentes. La actuación de los tres responsables referidos muestra que los Pirineos han crecido y que, en lugar de insertarnos cada vez más en el tejido europeo y occidental, que son los nuestros, nos acercamos a los BRICs, como dijo una vez Trump que no siempre se equivoca, y de los que China es un puntal.

Necesitamos otra política exterior y de seguridad que correspondan a nuestros intereses y no una ideologizada y radicalizada no solo a la izquierda del PSOE, también en el sanchismo. Felipe González lo bordó en política exterior, pero los de ahora siempre le han odiado por su sensatez y sentido de la responsabilidad. Y la pregunta se mantiene, ¿Tenemos la defensa que necesitamos?

 

Carlos Miranda, Embajador de España

 


 

viernes, 8 de mayo de 2026

MÁS VIVIENDA

MÁS VIVIENDA

 

 

                     Madrid, 08-05-2026

                     (Lectura rápida 😊)

 

 En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/mas-vivienda/


 


El pasado primero de mayo ha dejado un rastro inenarrable. Justo antes Pedro Sánchez expresó su voluntad de gobernar ocho años más. ¿Por qué no? Si le votan a pesar de todo. Alguno tendrá la tentación de comparar con la “pasada por la izquierda” que hace más de cuatro décadas decía Alfonso Guerra, que tiene más relumbre, pero la “pasada” era pensando en mejorar España, “que España funcione”, como decía Felipe González antes de ganar abrumadoramente las elecciones de 1982, no para mantenerse en la poltrona a cualquier precio.

Tras estos ocho años pasados de Sánchez resulta que los sindicatos siguen pidiendo mejores sueldos y trabajar menos horas. Hasta pueden tener razón en ambas cosas por separado, pero juntas igual chirria algo. ¿Qué es su papel? Bueno. ¿Mas impuestos? Igual. Ojo con matar las gallinas que ponen huevos de oro, porque en tal caso solo da para cenar una vez. Los sindicatos levantaron también este primero de mayo la bandera de la vivienda porque no hay suficientes. Ni sociales, ni en el mercado.

Algunos se caracterizan por su tontería. En lugar de promover viviendas sociales y alentar la construcción de otras facilitando la ampliación del mercado, lo que se les ocurre es condicionarlo obligando a prórrogas y limitaciones de contratos en contra de sus reglas. Propio de los que desprecian a los inversores en ladrillo, tanto empresariales como particulares, tanto emprendedores profesionales como ocasionales o gente que busca mejorar su sueldo o pensión con este tipo de inversión que consideran más estables que una en bolsa u otra aventura capitalista, algo legítimo. En el fondo, los contrarios al mercado aspiran a otro tipo de economía que no dicen cuál es, aunque solo puede ser lo que hubo durante 70 años en la Unión Soviética y fracasó.

Una cosa es regular el mercado, algo que adoran hacer en la Unión Europea, incluso excesivamente, y otra es imponer reglas que lo anulan. Ya se hizo en tiempos de Franco y parece que los súper progres de hoy en día quieren imitarle. Eso creó, entonces, un sector importante de “rentas fijas” que acabaron pauperizando esas viviendas y a sus propietarios sin abordar la problemática de fondo y eso que el franquismo construyó muchas viviendas “protegidas” (por no llamarlas “sociales”).

 Tras ocho años de sanchismo no hay suficientes viviendas y eso que la economía no va mal. ¿Ocho años más? ¿Ocho años más para que los sindicatos, no la derecha, siga reclamando más viviendas? No sabemos lo que nos deparará el futuro, pero en lugar del “No a la guerra” cuando, por otra parte, se apoya la de Ucrania contra Rusia, es decir que solo es un no a Trump y a Netanyahu, a EEUU y a Israel, sería mejor uno que fuese “Más viviendas”.

En el mundo occidental se puede discrepar. Tiene sus consecuencias sobre todo cuando se hace irresponsablemente, pero en otros, como el comunista que igual algunos siguen admirando, dominado en su día por Rusia, no se podía. Te mandaban enseguida tanques o te impedían beneficiarte del plan Marshall por orden de Moscú como les ocurrió a varios países europeos de la órbita soviética en su día. No lo olviden y recuerden que China será capitalista, pero es también comunista. Lo de Cuba, Nicaragua o Venezuela es simple desmadre.

Se puede discrepar, pues. Otra cosa es como hacerlo y ¿Para quién será el cero patatero internacional? Cuando uno se ha apartado excesivamente de la orilla con el “pedaló”, o patín de pedales, animado eufóricamente por varias botellas de cerveza barata, de vino peleón o de aguardiente, conviene volver a ver la playa al fondo de una bahía segura.  

Convienen, pues, muchas cosas difíciles. Recomponer la relación con los EEUU y con Israel. Reintegrarse en el grupo de países centrales en la llevanza de la Unión Europea. Buscar su federalización. Invertir más en nuestras Fuerzas Armadas y al mismo tiempo realizar un libro blanco sobre nuestra defensa para asegurarnos que tenemos la que necesitamos cuando parece que lo que importa actualmente son misiles, drones y cúpulas defensivas más que portaaviones o tanques. Contribuir asimismo a una defensa europea sin reparos a su necesaria disuasión nuclear.

Apoyar las verdaderas democracias en toda América y en el mundo sin que ello impida relacionarse con otros según nuestros intereses. Restablecer un clima de convivencia política en España debiera de ser también la verdadera prioridad nacional. Mejorar la sanidad y acabar con colas de hasta un año o más para ser atendido. Más médicos, no menos inmigrantes que son necesarios. Mejores escuelas públicas sin coartar las privadas. Facilitar la integración más que los guetos. Mejorar trenes y carreteras. En suma, que el país “vuelva a funcionar”.

 

Carlos Miranda, Embajador de España