POR FAVOR, NO SEA SANCHISTA
Madrid, 06-06-2026
(Lectura rápida 😊)
También en La
Discrepancia
Algunos socialistas dicen que “España va bien”. Como aseguraba
en su día Aznar. Sus dos grandes referencias son lo económico e índices internacionales que sitúan
un país en una escala. En resumen: la economía va genial y estaríamos en el
“top” de los países democráticos.
Estos socialistas no son socialdemócratas, ni felipistas,
ni guerristas. Suelen ser sanchistas que se consideran
“verdaderamente de izquierdas”. ¡Para qué les vamos a quitar esa
ilusión! Más bien les ha comido el coco el podemismo, con su populismo
incluido, aunque, en realidad, es solo el poltronismo lo que les interesa, las
ansias de poder, los coches oficiales, las secretarias que pagamos todos y,
sobre todo, mandar. Todos a la orden. Como en tiempos de Franco: “A tus
órdenes, Jefe”.
Lo de que económicamente España va bien es cierto. Lo
dicen cifras y organismos internacionales. Sin embargo, cuando se escarba surgen otras cosas. Falta
vivienda cuyo alquiler y compraventa está por las nubes, apenas las hay de
carácter social, infraestructuras derrumbándose, hay pobreza infantil, sueldos
más bajos que en la UE y un coste de vida cada vez más caro, etc. Recuerda
nuestra bonanza económica la Italia de finales del siglo pasado donde la
sociedad y la economía pasaban de las constantes crisis políticas. Cada uno por
su lado y al final desaparecieron los partidos tradicionales y andan con
Meloni.
En cuanto a nuestra calidad democrática, si bien conviene
un poco de humor estadístico de vez en cuando, la realidad es más triste. Tres años sin presupuestos. Sin presupuesto no
se puede gobernar. Se prorroga el anterior para no cerrar la tienda, pero se
convocan elecciones.
La prórroga de un presupuesto no es para perpetuarse,
aunque no se sabe bien porque quieren seguir en
las poltronas: ¿para mandar o para mangar? Los habrá, y muchos, que solo
para lo primero. ¡Santos varones! Y Sánchez diciendo en Cataluña (ahí le
adoran) que está preparando el presupuesto para 2027. Igual. Un entretenimiento
de salón para veladas con María Jesús (casi nadie sabe quién le sucedió). Así,
no hay plena democracia. Los parlamentos surgieron precisamente para fiscalizar
los gastos del que mandaba.
Los amigos sanchistas, no los que sitúan a otros en la
fachosfera por no votar PSOE al menos desde el “no es no” (una ruptura más del
consenso) o por abandonar el partido cuando pactaron en Navarra con Bildu, estarán apabullados, esperemos, leyendo,
escuchando y viendo los medios descargando corrupción a punta de pala, aunque
igual dicen también que es “lawfare” (pronunciar “looooofer”), y que los
jueces, la policía, la Guardia Civil, el mundo entero, están contra su santidad
Sánchez.
Los sanchistas pata negra, los verdaderamente de
izquierdas como piensan y dicen ellos, se refugian en dos cosas. Primero, en
que otros también roban. Alguien de izquierdas
no puede decir eso para justificar. Solo con decirlo deja de ser de
izquierdas. Cero patatero. ¿Qué otros son peores? Igual, pero no justifica ello
los comportamientos impropios tanto delictivos como de falta de ética.
Lo segundo que afirman es que hay que esperar a las
sentencias. Pretenden convertir la
responsabilidad política en penal porque
llega mucho más tarde. Así siguen aprovechando la poltrona más tiempo. ¡Menudos
progres! Si están rodeados de corrupción, aunque no sea suya, debieran irse. Si
llega su adversario, la culpa será de los suyos.
El sanchismo se ha cargado con su sectarismo al PSOE e
intenta hacer lo mismo con España renegando de la reconciliación de la Transición.
El sanchismo revive el guerracivilismo de hace casi un siglo y se ha aliado con el comunismo, enemigo
tradicional del socialismo. También con otros marxistas, neomarxistas,
populistas, así como independentistas (!) y
herederos de terroristas vascos (!!) que no han condenado expresamente
sus asesinatos (aunque no avalan ahora la violencia) y ayudan a sacar de la
cárcel a los no arrepentidos que tampoco colaboran con la Justicia para
resolver casi un tercio de los atentados mortales.
Nos aleja el sanchismo de los ámbitos
internacionales principales a los que pertenecemos, la
Unión Europea y la relación transatlántica. Preferirán China, o incluso Rusia.
Por el chavismo, el castrismo y la extrema izquierda del grupo de Puebla se
pirran. En el Oriente Medio les felicitan Irán (que quiere ser nuclear y
patrocina movimientos terroristas) y Hamás (terroristas).
El PSOE vale más que el
sanchismo que es indigno del socialismo que participó en una Transición
pacífica a la democracia tras la dictadura. Los sanchistas denostan a Felipe
González que pasa a España por delante del PSOE y al que una gran mayoría
considera uno de los grandes estadistas españoles. El sanchismo solo piensa en
el poder y algunos, por lo que se ve, para enriquecerse. Con alarma,
constatamos, ahora, que lograron penetrar la cúpula de la Guardia Civil. Cualquier
cosa para torpedear las investigaciones. Gravísimo. ¿Quién será “One”?
No sea sanchista.
Carlos Miranda, Embajador de España