JARRONES DE AGUA FRÍA
Madrid, 31-01-2026
(Lectura rápida 😉)
En La Discrepancia:
https://ladiscrepancia.com/jarrones-de-agua-fria/
Los europeos son muy buenos quejándose y dudando.
Dudan tanto que, al final, no van a ningún lado, sobre todo cuando se ponen
vendas en los ojos o tapones en los oídos. Lo primero es saber escuchar, algo
difícil en un plano geoestratégico si el punto de partida es exclusivamente que
Trump odia a los europeos.
El magnate es un tipo desagradable, creído y con
soluciones políticas rechazables, pero ello no significa que sus puntos de
referencia estén siempre equivocados sin perjuicio del importante rejón
infligido por Bruce Sprigsteen con su canción titulada “Calles de Minneapolis”.
Trump es lo que hay. Conviene guardar la calma.
En materia de seguridad europea y euroatlántica no dice mucho que no hayan
dicho antes sus predecesores: que los europeos deben invertir más en su propia
defensa.
El Secretario General de la OTAN, Rutte, acaba de
comparecer en el Parlamento Europeo y a sus Señorías les ha dicho que, si
quieren ser autosuficientes en defensa para conseguir la anhelada autonomía
estratégica, igual no basta gastar un 5 % del PIB. ¡Piensa que deberían gastar,
incluso, un 10 %! ¿Una exageración? Quizás,
pero hay que establecer esa defensa inexistente y al principio de cualquier
empresa hay que invertir mucho hasta lograr una velocidad de crucero. Los EEUU
no gastan el 5 % de su PIB, “solo” un 3,6 %, pero llevan tiempo gastando mucho con
regularidad. Los rusos invierten casi un 6 % y los chinos se rearman
seriamente.
La recomendación de Rutte es seguir con la OTAN. No otra
cosa puede decir la cabeza visible de la Alianza Atlántica, pero tiene razón. A pesar de las payasadas de Trump,
a Washington no le interesa que Europa salga de su órbita de influencia y aún
menos que pase a otra como podría ser la rusa o, incluso, la china. Tampoco a
los europeos.
El Ministro español de Exteriores dice que no es
incompatible un “ejército europeo” con la OTAN. En efecto, no hay incompatibilidad entre una defensa europea y la
OTAN, pero un “ejército europeo” es una formulación engañosa, o
desafortunada, mientras la UE no sea un Estado Federal, con un gobierno federal
y una sola defensa federal. Un ejército es un todo homogéneo y lo tenemos en
España con soldados que vienen de toda nuestra geografía. Es pronto para lo
mismo a escala europea, sería una torre de Babel.
Mejor es hablar de una OTAN
europea, como ha señalado acertadamente el Primer Ministro sueco que,
naturalmente, podría actuar asimismo en el seno de la OTAN transatlántica. Una
OTAN europea “plug in, plug out” respecto de la transatlántica. Sería hacer
realidad el “pilar europeo” de la OTAN, solo una desiderata en buena medida por
oposición estadounidense a la duplicación de Mandos y Cuarteles Generales,
incluso de Fuerzas, por atentar a la eficacia y a la economía. No obstante, ahora EEUU debiera ser más flexible ya que aboga por una mayor responsabilidad
europea.
Queda por ver si la UE está verdaderamente por la labor.
El Ministro de Exteriores ha señalado que hace 40 años que esa defensa europea
está sobre el tapete de la UE, pero apenas se ha
avanzado. ¡En 40 años! La aportación de Borrell en 2022 fue la de un
ejército europeo de 5.000 efectivos. Una gota de agua.
Más proactivos han de ser los
miembros de la UE si quieren seriamente
una defensa europea y para ello hay que ir también hacia un Estado Federal. Se
puede seguir como estamos o avanzar sin ser excesivamente ambiciosos, una
tercera vía, un vaso medio lleno. Pero es ahora un momento para que los
europeos sean valientes como fueron los que fundaron la Comunidad del Acero y
del Carbón pocos años tras la 2GM y el Mercado Común, ahora la UE, y constituyan
ya una Union Europea Federal. De lo contrario Europa seguirá siendo parte del
menú y no de los comensales.
Rutte ha molestado sobre todo a
los europeístas de boquilla. Esos, numerosos, que reprochan a Trump
de ser menos generoso en materia de defensa y más exigente con los europeos y que,
si se ocupasen verdaderamente de su defensa, podrían pisar firmemente. La única
defensa que hay ahora de Europa es la OTAN y si se quiere una europea hay
todavía que organizarla. Menos palabreo y más trabajo.
Por ahora, franceses y alemanes se han peleado acerca de
un futuro avión de combate y los cuarenta años de poco hacer serán muchos más.
Los europeos han de despertarse, pero no se ven
líderes capaces de servirles un sólido desayuno vigorizante porque,
como dice Andrés Ortega, nuestros políticos y comentaristas no nos ofrecen
porvenir alguno ni optimismo, solo pesimismo y derribo de lo que hay sin
ofrecer a cambio un futuro atractivo.
Trump dice que los europeos no gastan bastante en defensa
y Rutte que la OTAN es hoy la única defensa de Europa. ¿Acaso están equivocados? La propia Primera Ministra danesa, socialdemócrata,
otorga a la OTAN “un papel importante” en la seguridad del Ártico.
Carlos Miranda, Embajador de España