sábado, 7 de marzo de 2026

CUESTIONES ESPIN9OSAS

CUESTIONES ESPINOSAS

 

                              Madrid, 06-03-2026

                              (Lectura rápida 😊)

 

En La Discrepancia:

https://ladiscrepancia.com/cuestiones-espinosas/


  


Sánchez parece alejado de las posiciones occidentales y europeas prevalentes que en temas de seguridad valoran el vínculo transatlántico. Una política exterior presentada como antitrumpista, pero, en realidad, antiamericana: con Biden tampoco Sánchez se llevó bien. Será europeísta, pero los socios cuidan mejor la relación transatlántica. A continuación, una antología desordenada y dispar.

 

Gibraltar. Algunos critican el acuerdo entre la UE y el RU relativo al Peñón, fruto de un pacto previo entre Madrid y Londres. Es inimaginable que pueda cambiar de manos sin que concurran sus habitantes (Utrecht impide la independencia). Lo que les acerca a Europa les aleja del Reino Unido. Es una oportunidad para que gibraltareños y campogibraltareños convivan mejor y explicar que, en caso de una integración, sería el Peñón otra Autonomía.   

Sáhara Occidental. Mejor frente a las Canarias un Sáhara controlado por Rabat que por Argel. Un Sáhara independiente es una quimera. Sería posible si España garantizase militarmente esa independencia. Un Sáhara autónomo y pacificado debiera permitir un mayor acercamiento. La decisión es saharaui.

Israel. La postura antiisraelí es insostenible. Apoyar a los palestinos en Cisjordania y Gaza no impide una relación aceptable con Israel que en tecnología militar es importante para España. No conviene estar peleado con un aliado estratégico de Marruecos cercano a EEUU. Hamás es responsable de lo ocurrido en Gaza.

NNUU. Un Consejo de Seguridad paralizado hace ya tiempo y unas fuerzas en el Sur del Líbano incapaces de impedir los ataques de Hezbollah, peón de Irán, y las respuestas de Israel.

Venezuela (y Cuba). Parece irse a una sustitución del patrono exterior. Trump prefiere condicionar lo que ocurra en lugar de Rusia o China. En Panamá ha conseguido que despidan las compañías chinas que podrían controlar el acceso y salida del canal.

Ucrania. Sigue la agresión rusa contra su decisión de apartarse de Moscú. Putin fracasó en su intento de controlar todo el país. Sólo parece posible “paz por territorio” cediendo Kiev Crimea (siempre rusa) y el Donbas (siempre prorruso).

Groenlandia. Será Trump desleal hacia Dinamarca, pero es como una loba dispuesta a morder cruelmente a un cachorro si este no se prepara para sobrevivir y la pone en peligro. El deshielo del Ártico realza su valor estratégico y Copenhague no está en condiciones de asegurarla frente a otras apetencias. Más al Este, en el archipiélago Svalbard, noruego, están instalados rusos y chinos, legalmente amparados, aunque inquietan.

El órdago puede haberse desvanecido cuando la OTAN ha asumido esta tarea. Trump seguirá presionando porque subyace un “monroísmo” excluyente y un colonialismo danés semioculto. Una Groenlandia autónoma económicamente apelará a su independencia y habrá que resguardarla en el seno aliado.

Irán. Un enorme perturbador con los ayatolas. El ataque israelí y americano, contrario al derecho internacional, pretende impedir que Irán se convierta en potencia nuclear con misiles de largo alcance. EEUU no quiere una “segunda Corea del Norte”. Israel tampoco, ni los árabes del Golfo. Ni los europeos. Trump y Netanyahu pretenden más, un cambio de régimen esperando dañar asimismo sus redes terroristas internacionales.

El régimen iraní es execrable, aunque tumbarlo de esta manera conlleva riesgos para los occidentales. Australia y Canadá respaldaron esta operación. Entre los europeos no hay la necesaria unidad si bien Alemania, Francia y Reino Unido se han alineado en parte con su aliado principal. No así España. Vertida la leche, ¿qué conviene más? ¿Que prevalezca Irán y su acceso al estatus nuclear o impedírselo?

Washington reclama apoyo para su ataque, temerario si pretendía una rendición inmediata, ingenuo si pensaba que descabezando la dirigencia iraní provocaría el cambio de régimen. Trump condena a España por negarle las bases españolas contra Irán. Sánchez se enroca cuando los europeos son más flexibles. Nuestra extrema izquierda, cuidada por Sánchez, pide “OTAN no, bases fuera” y el electorado socialista prefiere una alianza con China que con EEUU (!).

Escenario complejo. Guerra ilícita de EEUU e Israel contra Irán, pero defensa legal de los agredidos sin motivo por Teherán como Chipre y la UE. Francia pide a Israel moderación en el Sur libanés, pero exige a Hezbollah, que ataca a Israel, que se desarme.

Chipre. Agredida por Irán con drones. A seguir tanto desde la UE con sus cláusulas de respuesta militar, que atañen a España, como desde la OTAN: hay dos bases británicas en esa isla que no pertenece a la Alianza. 

¿Complicación constitucional? Chipre es escenario de guerra y cabe preguntarse si el envío de una fragata española exige o no una intervención parlamentaria.

Turquía. Objetivo de un misil iraní abatido por el escudo antimisil de la OTAN en el que participa España acogiendo en Rota unos cruceros estadounidenses con esa misión. ¿Preludio para el artículo V de la OTAN?

Rota. Una base fundamental para nuestra Armada y los EEUU. Enfrentamientos con Washington permiten cantos de sirena marroquíes para sustituir esta base que se beneficia de ayudas de la OTAN. En junio de 2025, España permitió el uso de la base contra Irán.

Cruceros US en Rota. Alguno participa en el operativo contra Irán y ha abatido un misil iraní contra Turquía. ¿Hay que expulsarlo de Rota?

El espacio aéreo de la OTAN está constantemente vigilado. Controla los desplazamientos aéreos aliados. El Sur desde Torrejón. ¿Se cierra?

Defensa Europea. Los europeos deben adaptar el pilar europeo de la Alianza a un empleo autónomo. Firmar una tendencia al 5% del PIB en defensa y no cumplirlo es la ruptura de un compromiso, una insolidaridad hacia todos los aliados y, asimismo, hacia los socios europeos que en su mayoría están en la OTAN, defensa de la UE.  Feijóo asegura que respetará este compromiso. ¿Casará con una bajada de impuestos?

Europeizar nuestra defensa incluye compromisos en materia de disuasión nuclear. Hay que incluir al RU a pesar de no estar en la UE. Alemania no tiene armamento nuclear propio, pero recuerda que puede emplear uno ajeno bajo la fórmula de la “doble llave”. Hay que tomar nota en un marco de reparto de cargas. España rechaza el paraguas nuclear francés (¿prefiere el americano?) y, consecuentemente, una defensa europea que lo requiere. Podría eliminarse la tercera condición sobreviviente del referéndum de la OTAN, la nuclear, posiblemente tan obsoleta como el modelo que se aprobó entonces (Aznar y Zapatero eliminaron las otras dos condiciones).

La España del siglo XIX se dedicó a la introspección tras Napoleón: liberalismo, absolutismo, hijos de San Luis, carlistas, revoluciones, independencias americanas, cantonalismo, monarquía saboyana, república, restauración, etc. Sabiendo que había que proteger Cuba y Filipinas, se llegó, sin embargo, al 98 con una Armada que no estaba al día, salvo en heroísmo.

Necesitamos unas Fuerzas Armadas modernas. Convendría un libro blanco acerca de sus necesidades. Las guerras de Ucrania y Oriente Medio son nuevas referencias. Necesitamos una cúpula antimisiles, misiles y drones para represalias, más submarinos, satélites y otros componentes que pudieran modificar ideas preestablecidas. Tanques o portaaviones podrían ser menos necesarios porque incluso incrementando nuestro presupuesto militar, será limitado.

Con la fragata a Chipre Rutte le echó un capote a Sánchez, y otro los europeos frente a Trump en materia comercial, pero Merz pide que Sanchez cumpla su compromiso aliado de inversión en defensa.

Actitud. En lugar de una ambigüedad diplomática semejante a la de países que nos son cercanos se constata en ciertos temas una firmeza a la medida de la extrema izquierda. Las elecciones internas priman con un “No a la guerra” idealista que nadie discute y que es demagógico. Es preocupante que seamos felicitados por Irán y sus movimientos terroristas. No seremos víctimas, dicen, de un atentado. ¡Allah es grande!

 

Carlos Miranda, Embajador de España